En la reunión que cada mes mantiene la dirección de Aceros Roldán con el comité de empresa para analizar la situación del mercado, así como los pedidos recibidos a la planta acerera, los responsables ya han transmitido a los empleados que comenzarán el mes de septiembre con una demanda que ronda las 2.000 toneladas.
De esta forma, se mantiene la producción tras las vacaciones del mes de agosto para la plantilla ante unas previsiones que este lunes pasado no eran demasiado halagüeñas. En relación a esta incertidumbre futura para la compañía del grupo Acerinox, el sindicato CCOO puntualizaba que “las empresas trabajan con carteras de pedidos de quince días a un mes”, por lo que esa inseguridad de mantener la actividad en la planta a partir de septiembre, no estaba justificada.
Asimismo, desde CCOO advertían este martes que las vacaciones “ya estaban firmadas por unanimidad del comité y la empresa en el mes de diciembre de 2012. Por lo cual, la plantilla ya sabía que tenía 3 semanas de vacaciones en agosto” y no como se apuntaba, a la falta de pedidos.
No obstante, la cifra a alcanzar en la producción para evitar pérdidas a la empresa se sitúa en las 9.000 toneladas mensuales. El mercado asiático está causando una importante reducción de pedidos a países europeos como Francia, Italia o Reino Unido, además de España, como consecuencia del abaratamiento de la mano de obra.