Desde la concejalía de Hacienda, Sigifredo Benavides, señaló que "se trata como cada año, de actualizar las tasas e impuestos con la aplicación del IPC correspondiente".
Un IPC calculado sobre su estimación en el mes de septiembre y que se ha fijado en un 3,40%. El impuesto de vehículos se modificará en una media del 2,5%, y el impuesto de plusvalía de los terrenos urbanos se fija con una subida de 1,4%, en ambos casos por debajo del IPC.
Se han congelado los precios de la guardería municipal, que ya se ajustaron hace escasos meses cuando el Ayuntamiento recuperó la gestión, pero sí hay dos tasas que sufrirán un incremento superior al IPC anual. Por un lado el IBI, "cuyo incremento lo estipula el Gobierno central y lo ha fijado en el 10%, y nosotros no podemos modificarlo", y el precio del suministro del agua, con una subida del 4,4%.