Comprar carbón exterior en momentos de bajo coste, almacenarlo y sacarlo de nuevo al mercado exterior cuando su precio crece. Es una operación habitual de empresas inversoras españolas en los últimos tiempos, según el informe del Gobierno.
Todo parece brotar como respuesta a la pregunta al Gobierno registrada por el diputado socialista por Asturias, Antonio Trevín, sobre la incidencia que tiene para la renta nacional la compra de carbón importado ante el incremento en 2012 del 28% en la energía producida por carbón, mientras se vive una paralización de la actividad minera en las cuencas del país.
El Gobierno contestó con los datos de los que dispone el Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales, que constatan que empresas nacionales (principalmente grupos de inversión) vendieron 2,3 millones de toneladas al exterior.
Un dato cuanto menos curiso y de difícil encaje si se ciñe a la produccion nacional, cuando las 3 grandes empresas CMC, UMINSA y Hullera Vasco Leonesa produjero en total 2,6 millones de toneladas ese mismo año pasado.
Éste tráfico supuso unos ingresos para las empresas de 320 millones de euros. Sobre el año 2011, el volumen de carbón exportado por España se incrementó en cerca de un 45% y el dinero logrado por él aumentó un 21,5%.
Además, la importación de carbón en 2012 ascendió a 1.920 millones de euros, que en volumen son 22,7 millones de toneladas. Con estos datos en la mano, el Gobierno deduce que el valor de la tonelada importada descendió pues se pasó de un valor unitario de 108,5 euros por toneladas en 2011 frente a los 84,67 del pasado año.
Por tanto, según concluye el diputado Socialista al recibir estos datos, en España se estaría produciendo una “especulación con el carbón por parte de grandes empresas y grupos de inversión”. El mecanismo es simple, “los grandes grupos empresariales y las sociedades de inversión están comprando a bajo coste y venden cuando suben los precios y el mercado es más propicio”. Es decir, que el mercado del carbón tiene su cota máxima actualmente en el movimiento entre puertos más que en la mina y consumo en centrales térmicas. Buena cuenta de la improductividad real del mercado actual.