La producción total de uvas controladas por la Denominación de Origen Bierzo ha sido de 15.480.872 kilos, de los cuales un 85,6% (13.248.803 kilos) se han destinado para la elaboración de vinos con Denominacion de Origen Bierzo. La producción de uva controlada ha sido un 4,6% mayor respecto a la cosecha 2012 y un 4,5% inferior a la media de los últimos años.
En esta añada la D.O contó con 3.017 hectáreas de cultivo de 2.476 viticultores, y 74 instalaciones (bodegas) controladas.
Una maduración lenta, vinos redondos
La Campana 2013 viene muy marcada por la climatología desde su inicio, ya la brotación comenzó una semana más tarde que en la campana 2012, así como las diferentes fases del ciclo de la vid, floración, cierre del racimo y envero, "llegando a haber más de dos semanas de retraso con respecto a la campana anterior", explica la D.O.
La maduración fue muy lenta, "iniciándose la vendimia el día 9 de septiembre, no siendo generalizada hasta el 18 de septiembre".
En cuanto a los vinos de esta cosecha, "nos vamos a encontrar con vinos tintos de Mencía (9,9 millones de kilos) muy frescos y frutales, gracias a la lenta maduración de la uva, no demasiado alcohólicos y muy equilibrados, así como blancos de Godello (cada vez con más presencia como demuestran los 850.000 kilos cosechados) que serán frescos, frutales y con una gran viveza y complejidad".
MENClA 9.972.911 Kg
GARNACHA TINTORERA 156.783 Kg
GODELLO 850.257 Kg
DONA BLANCA 263.503 Kg
JEREZ 1.993.879 Kg
MALVASIA 11.470 Kg
TOTALES 13.248.803 Kg
TOTAL DE UVA CONTROLADA: 15.480.872 Kg
Doble vendimia
La vendimia ha estado notablemente influenciada por las condiciones meteorológicas "por lo que podemos dividirla en dos partes claramente diferenciadas siendo el punto de inflexión las precipitaciones que cayeron los últimos días de septiembre".
"La primera parte se caracteriza porque las uvas que entraron en las bodegas estaban en estado óptimo de maduración, con unas características físico-químicas y organolépticas excelentes, así como un estado sanitario excepcional. La cantidad de cosecha que entró en las bodegas en esta primera fase fue de aproximadamente un 30% de la totalidad.
A finales de septiembre debido a las lluvias hubo un parón en la vendimia, ya que las
precipitaciones fueron muy abundantes y se tuvo que esperar a que los racimos se secaran y el grado alcohólico se recuperara, ya que las uvas aumentaron su volumen y por lo tanto el grado alcohólico disminuyó. A partir de aquí, algunas parcelas se vieron afectadas por la Botritis (podredumbre), aunque los viticultores desecharon los racimos que estaban tocados haciendo que la mayor parte de las uvas que entraron en las bodegas fueran de una gran calidad".
Desechado 1,5 millones de kilos
Apunta el Consejo Regulador que "estimamos que además de la uva que ha sido controlada por el Consejo Regulador, y que ha entrado en las bodegas inscritas en la Denominación de Origen, hubo aproximadamente otro millón y medio de kilos de uva, que no cumplía con los parámetros mínimos de calidad establecidos por el Consejo Regulador".