Seis años después de su finalización y tras una inversión superior a los 4 millones, lo que en un principio se perfiló como un edificio que daría cabida a las necesidades de grandes discapacitados , abre este miércoles como residencia de mayores.
Se trata de la residencia San Nicolás de Fabero, que echa a andar tras tener durante todo este tiempo un edificio sin amortizar y que ahora, sobre lo único que se ha necesitado trabajar ha sido en la peluquería y en el gimnasio.
El número de plazas que se ofertará es de 59, de las cuales, 14 serán para asistidos graves y situación de dependencia y 45 para asistidos sin dificultades de movimiento. La Fundación Ayalde se encargará de gestionar durante 20 años el servicio. Todas las previsiones apuntaban a que la apertura se produjera antes del 15 de este mes y así ha sido.
Una “noticia positiva” para el alcalde de Fabero, José Ramón Cerezales, quien ha manifestado a este diario que “es una buena noticia después de tanto tiempo sin abrirse, que ahora se abra y que al final se cumplan las expectativas y se creen 30 puestos de trabajo “. De hecho, recibe con optimismo la apertura, más “si se genera empleo en todo el municipio, tal y como está la situación, la creación de un sólo puesto de trabajo se nota y ayudará a paliar el paro”. Los datos del paro del último mes en Fabero ascienden a cerca de 900 desempleados, con 895 personas apuntadas a las listas del ECYL.
