Un total de 16 trabajadores perdieron la vida entre enero y junio de este año, frente a los 33 de los mismos meses de 2008.
La continua pérdida de actividad y de empleo durante los años de crisis está teniendo su correlato en la merma de la siniestralidad laboral en las empresas de Castilla y León, que contabilizaron en el primer semestre de este año un total de 8.946 accidentes laborales, lo que supone un descenso del 58,9 por ciento respecto a los contabilizados en el mismo periodo del año 2008, cuando se produjeron 21.777. En relación al año pasado y según las cifras facilitadas por UGT a Ical, el número de siniestros laborales se redujo un 11,8 por ciento en Castilla y León.
Entre enero y junio de 2013 se contabilizaron 16 siniestros laborales mortales en Castilla y León, frente a los 33 de los mismos meses de 2008; y los 17 del ejercicio anterior. Asimismo, el número de accidente graves se situó en 85, cuando cinco años antes se registraron 231, y en 2012 su cifra fue de 105.
Por sectores, y en relación a 2008, la siniestralidad se desplomó en la construcción, una de las actividades más castigadas durante la crisis, un 81,5 por ciento, desde los 5.374 siniestros a los 993 de este año. Asimismo, en la industria cayeron un 66,4 por ciento, de los 7.378 de hace cinco años a los 2.477 de este ejercicio. En cuanto a los servicios, que concentran el mayor número de accidentes, se redujeron un 40,1 por ciento, y pasaron de 8.062 a 4.828. En cuanto a la actividad agraria, en el primer semestre de este año se produjeron 648 accidentes laborales, un 32,7 por ciento menos respecto a los 963 de 2008. Respecto al año pasado, los accidentes laborales se redujeron un 30,9 por ciento en la construcción; un 18,9 por ciento en la industria; un 5,6 por ciento en el sector primario, y un 2,8 por ciento en los servicios.
Fuentes de UGT achacaron el descenso de las cifras de siniestralidad a la baja actividad de Castilla y León y a la pérdida de población activa que se viene registrando en los últimos años, por la profunda crisis económica.
Asimismo, recalcaron que la recesión está provocando un relajamiento de muchos empresarios a la hora de aplicar las medidas de prevención, mientras que muchos trabajadores, por miedo a perder su empleo, prefieren ocultar los accidentes leves. Ante esta situación, exigieron a la Administración un control más estricto sobre las condiciones laborales en las empresas.
Provincias
Por lo que se refiere a la evolución del número de siniestros en las provincias de la Comunidad, respecto a 2008, cayeron un 66 por ciento en León (1.653); un 61,6 por ciento en Palencia (617) y Valladolid (1.702); un 57,7 por ciento en Zamora (550); un 54,8 por ciento en Ávila (410) y Salamanca (1.073); un 54,5 por ciento en Burgos (1.869); un 52,6 por ciento en Soria (447); y un 48,8 por ciento en Segovia (625).
En la comparativa anual, el número de accidentes laborales mermó un 19,9 por ciento en León; un 14,4 por ciento en Ávila; un 13,9 por ciento en Palencia; un12,7 por ciento en Valladolid; un diez por ciento en Salamanca; un 8,9 por ciento en Burgos; un 7,8 por ciento en Segovia; un 1,6 por ciento en Zamora; y un 1,5 por ciento en Soria.
El mayor número de accidente mortales se produjo, en el primer semestre de este año, en Ávila, Salamanca y Valladolid, tres en todos los casos; seguidas por Burgos, León y Zamora, con dos en cada una; y por Palencia, con un fallecido.
En cuanto a los accidentes de carácter grave, se produjeron 20 en Valladolid, 15 en Burgos y León, en ambos casos; 13 en Salamanca; ocho en Segovia; siete en Soria; cuatro en Zamora, y tres en Palencia.