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¿Nuestro perro entiende lo que decimos… y en qué tono lo decimos?

Jueves, 20 de octubre de 2016

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Hace unos días se emitía en telediarios de todo el mundo titulares como el siguientes: “Los perros entienden qué decimos y cómo lo decimos”  

(Video antena 3 tv) 

Esta noticia se basa en un estudio publicado en la revista Science (https://www.docdroid.net/CaK8BZg/neural-mechanisms-for-lexical-processing-in-dogs.pdf.html) , para el cual se adiestran 13 perros, de razas diferentes, para mantenerse quietos, se les hace a los perros  un scanner cerebral mientras que les ponen grabaciones de la voz de sus adiestradores, para así poder medir la actividad cerebral.  Se utilizan una gama amplia de palabras y entonaciones.

Al igual que hace el cerebro humano, los perros utilizan distintas partes del cerebro para descifrar la conversación. Utilizan el hemisferio izquierdo para analizar los significados de las palabras y el hemisferio derecho para analizar la entonación. Aparentemente, los perros en el experimento también fueron capaces de unir estos dos tipos de información: cuando las palabras positivas fueron emparejadas con tonos positivos, se activaron los centros de recompensa de dopamina del cerebro de los perros. Pero cuando las palabras positivas se combinaron con tonos neutros, los circuitos de recompensa fueron ligeramente menos activos.

¿Realmente nuestro perro entiende lo que hablamos en una conversación como afirma el titular de la noticia?

La respuesta es clara; no.

Beatriz Riveiro, educadora canina en Animalia Servet nos explica por qué.

Estos días es un tema de debate en la clínica, explicarle a los clientes que sus perros realmente no entienden lo que están hablando en casa.

Ivan Pavlov fue un científico ruso que desarrolló las teorías de aprendizaje, una de ellas  el condicionamiento clásico, el tipo de aprendizaje más básico, en el que un organismo responde a un estímulo ambiental.

También tenemos el condicionamiento operante, una forma de aprendizaje mediante el cual un sujeto tiene más probabilidades de repetir las formas de conducta que conllevan consecuencias positivas y por el contrario, menos las que conllevan consecuencias negativas.

En otra palabra más sencilla: Asociación

Un dato de relevancia sobre el estudio es que han seleccionado razas consideradas inteligentes como el Border Collie, Pastor Alemán, Golden Retriever, estos perros tienen la capacidad para asociar un mayor número de palabras a acciones. Se estima que unas 160 palabras diferentes, lo que equivaldría a la inteligencia de un niño de 3 años.

Nuestro perro entiende las palabras que usamos para referirnos directamente a él y a su entorno, y que a través de un condicionamiento operante hemos fijado. Es decir, si al perro le decimos “galleta” y se la damos, asociará positivamente esa palabra a la acción de que su propietario le da una galleta. Pero si igualmente decimos “lapicero” y damos acto seguido la galleta el perro también está creando la misma asociación. Cuando el perro escuche “lapicero” liberará dopamina porque sabe que se va a comer una galleta.  

Con este ejemplo quiero explicar que no entienden el idioma, si no el acto, la consecuencia. Esto es lo que sí nos confirma el estudio, que los perros entienden las palabras que han asociado a lo largo de su entrenamiento y los tonos de voz. Pero en ningún momento confirman que los perros comprendan nuestras conversaciones, es más, cuando hablan de unión de palabras asociadas y tonos usan palabras ambiguas como “aparentemente”, donde ni afirman ni desmienten.

Otro gran error es creer que el perro se arrepiente cuando el dueño le riñe. Estas afirmaciones también salieron en todos los noticieros, a consecuencia de un video viral donde el propietario le reprimía a su perro por haberle comido una plantilla del zapato. Se basaban en el estudio, y decían que como ahora está demostrado científicamente “que nuestro perro entiende lo que decimos” el perro muestra un sentimiento de arrepentimiento.

Dos grandes mentiras que pueden hacer mucho daño al mundo del perro, si su propietario no se informa correctamente.

Para desmontar esta afirmación, primero debemos saber que los perros si tienen sentimientos, pero de diferente forma que la nuestra, estudios cada día nos revelan nueva información, pero a día de hoy nada nos ha confirmado que el perro tenga sentimiento de culpa. Es más el estado de ánimo de nuestra mascotas está muy vinculado al estado de ánimo de su propietario.

Para entenderlo mejor, debemos saber que los perros se comunican a través de lenguaje corporal, con otros perros y con nosotros. Las señales más utilizadas son las denominadas señales de calma, que como su nombre indica, sirven para invitar a la paz, para indicar que no son un peligro (para más informacion, diríjanse al libro El lenguaje de los perros; las señales de calma de Turid Rugaas).

Hay alrededor de 30 señales de calma, pero destacaremos las más utilizadas: ponerse panza arriba, bostezar, lamerse el hocico, dulcificar la mirada, pestañear, quedarse paralizado, tumbarse, achinar los ojos, “sonreir”, interponerse, girar la cabeza, dar el costado, andar despacio o en curva, no mantener la mirada, ponerse en posición de juego, mostrarse ocupado,etc.

Ahora analizaremos el video detalladamente sabiendo que el perro en verdad no muestra arrepentimiento, si no que su dueño está más alterado de lo normal y su perro con lenguaje corporal le está diciendo que se tranquilice, que él no es un problema.

Estas son diferentes señales de calma que hace el perro, solo vamos a nombrarlas según va cambiando de señales, clarísimamente el perro hace un repertorio muy amplio de varias de estas al mismo tiempo.

Min 00:00 Ladeo de cabeza, pestañeo, no mantener la mirada.

Min 00:05 Dulcificar mirada, desviar mirada.

Min 00:09 Tumbarse.  

Min 00:19 Dar el costado, congelarse o mantener estática la postura.

A nivel de educación canina, una de las cosas que más estresa a un perro, es la incomunicación. Si éste no puede comunicarse con sus congéneres tiene una mayor posibilidad de morir, esto es básicamente  supervivencia.  Nosotros no sólo no les entendemos, sino que les castigamos por utilizar su lenguaje, como es el caso del “perro arrepentido” , lo que suele pasar en muchos de estos casos es que con el tiempo haya un accidente, es decir, ese perro estaba acorralado contra una pared y una planta, si se está comunicando y finalmente ve a su propietario como un peligro, le hará señales de amenaza como puede ser un gruñido para que le de espacio (que seguramente su dueño malinterpretará y castigará) y si esto siguiese así podría haber una agresión por parte del perro.

Como claro ejemplo os dejamos el video de nuestro perro, donde tranquilamente estaba jugando con una botella que nosotros le habíamos dado. Una vez que comenzamos a reñirle, el perro inmediatamente empieza a hacer señales de calma porque no entiende que nos pasa, solamente nota un lenguaje corporal fuera de lo habitual y un tono de voz que demuestra alteración de mi estado. Se pueden ver señales de calma en Dante como lamido de belfos, bostezo, inmovilización, caminar despacio, dar el costado, desviar la mirada, etc. Todo esto lo hace un cachorro que aún no ha desarrollado en su totalidad las habilidades sociales y al que no se le castiga. Imaginaros que puede hacer un perro adulto al que habitualmente se le hace esto.


Como siempre decimos, un dueño informado es un perro feliz.

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