Y todo ello, a pesar del plan de viabilidad que puso en marcha la administración concursal; pero la compañía se topa con el parón del sector de la construcción y el resto de empresas satélite que mantenían la actividad de estos transportes, como la cantera Catisa,
En enero 2012 ya se había aprobado una regulación junto con el plan de viabilidad, que contemplaba la extinción de 91 contratos, pero ahora es necesaria esta nueva revisión laboral, que supondría la paralización en la práctica de la empresa para los próximos cuatro meses si se lleva a cabo en sus términos máximos, dado que tiene alcance para la totalidad de la plantilla que aún queda en nómina, compuesta por 27 trabajadores. Eso sí, en un principio serían entre 6 y 10 operarios los afectados, pudiéndose incorporar más, paulatinamente, hasta el término del ERE, después de cuyo periodo de vigencia se abre una incertidumbre sobre la posible liquidación de la empresa de continuar en las mismas condiciones.