Aproximadamente una veintena de trabajadores de las empresas auxiliares del metal del grupo Alonso, de las compañías Alneba y Cienfuegos, están dispuestos a acogerse a un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de extinción, para poner fin a su vinculación con la empresa, mientras que el resto de trabajadores optan por acudir a un nuevo Expediente de Regulación de Empleo de suspensión, y de seis meses de duración.
Son trabajadores, que han agotado o están agotando sus prestaciones y que con la nueva legislación laboral podrían reponer 180 días de paro al pasar de un ERE de suspensión a uno de extinción, y una indemnización de 20 días por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades, por lo que esta opción constituye “la mejor de las peores soluciones para algunos de los trabajadores”, tal y como apuntó el delegado en el comité de empresa por Comisiones Obreras, Servando Sánchez. "Las personas que estén inmersas en un ERE, y que éste se haya firmado antes del 31 de diciembre del 2013 y concluya antes del 31 de diciembre de este mismo año, podrían recuperar seis meses de paro, por lo que esto supone un balón de oxígeno para muchos trabajadores. Sin embargo, si entran en un nuevo ERE de suspensión, y con el tiempo éste se transforma en uno de extinción, ya no podrían optar a esta opción, porque el Gobierno ha quitado la reposición de los 180 días", puntualizó Sánchez.
Los trabajadores de las dos empresas auxiliares celebraron, este lunes, una asamblea en la que se ha elaborado una lista con el nombre de los trabajadores que están interesados en acogerse a la extinción y con los que prefieren optar por la suspensión. De momento, de los 56 trabajadores con los que cuenta Alneba, unos 16 quieren acogerse a la extinción, mientras que de los 28 operarios que están contratados por Cienfuegos, tan sólo dos quieren sumarse a esta opción.
La empresa, por su parte, ya ha reconocido que, no podrá hacer frente al pago de las indemnizaciones si se lleva a cabo un despido colectivo.
