Álex logra el andador de la campaña de tapones

Con mucho trabajo, movimiento y solidaridad, en menos de un año, los padres de Álex, el niño de cuatro años que sufre encefalopatía espástica, han logrado adquirir el andador que necesitaba el niño.

07 de Octubre de 2013
Actualizado: 09 de Marzo de 2015 a las 19:54
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Con mucho trabajo, movimiento y solidaridad, en menos de un año, los padres de Álex, el niño de cuatro años que sufre desde los tres meses encefalopatía espástica (parálisis cerebral), además de una minusvalía del 98%, un 75% de ceguera, han logrado adquirir el andador que necesitaba el niño.

Concretamente, el andador deslizador ha supuesto un gasto de 2.000 euros, pero permitirá a Álex mantenerse erguido, cargando su peso corporal sobre los pies y lo que es más importante, poder moverse cuando quiera. Siempre, con las limitaciones de un piso por cuyas puertas es casi imposible pasar con el andador y con un pasillo estrecho, como en la mayoría de los hogares.

Gracias a la campaña de recogida de tapones en la que no sólo los bercianos, sino muchísima gente de diversos puntos de la geografía española y distintas asociaciones, han colaborado con su generosidad y tiempo libre para hacer realidad el sueño de Álex.
Fueron alrededor de veinte toneladas de tapones de plástico repartidas en tres recogidas las que Armando e Isolina enviaron a una planta de reciclaje gallega y a otra de Palencia.  La cantidad conseguida no ha sido para nada fácil, ya que si se echan cuentas y cada tonelada de tapones la pagan a 200 euros aproximadamente y trasladar los tapones en camiones cuesta 400 euros, lograr el dinero necesario ha supuesto más de un dolor de cabeza y de bolsillo para esta familia.

De esta forma, Armando López e Isolina Otero, pueden vivir la rutina diaria con Álex de una forma más llevadera. Sin embargo, se quejan de las constantes dificultades que se presentan a la hora de poder conseguir un tratamiento para su hijo. Los costes medicinales suponen un altísimo desembolso económico, sin contar el coste de los viajes que tendrían que realizar para que la salud de Álex mejore, además de la estancia en el lugar donde se realizara el tratamiento. Todo, demasiado caro y fuera de las posibilidades para dos padres que se encuentran en paro y que sólo subsisten con la ayuda gubernamental de 426 euros para el padre y con la ayuda de dependencia de Álex de 319 euros que, según afirma la madre, “no tardarán mucho en quitárnosla”.

Ya sólo en un andador que necesitaba el niño costó 2.000 euros, más otros dos pares de órtesis por 750 cada una, más una silla de paseo cuyo precio fue de 3.800 euros, Armando e Isolina se han gastado lo que ahorrarían en un mes trabajando los dos. El resto, medicación diaria del niño traída desde el extranjero puesto que ya no la necesita, un medio de transporte adaptado al niño, pañales que ya no entran por la Seguridad Social ni son granos de arena que día a día y minuto a minuto, aumentan las dificultades para que Álex pueda mejorar su estado de salud.

Ahora, con el resto del dinero recaudado y que todavía tienen pendiente de cobro, podrán comprarle a Álex otros aparatos como por ejemplo, un Aquatec, un elevador que permite acceder a la bañera con seguridad para que el niño pueda seguir una higiene diaria y sin más complicaciones que las que se presentan de por sí.

Alex con su nuevo andador