Ha pasado un año desde que el incendio de Anllares del Sil puso en jaque a buena parte del noroeste berciano. El fuego se declaró poco antes de las 20:00 horas del 8 de agosto de 2025 y, durante más de tres semanas, mantuvo en alerta a los equipos de extinción y a las poblaciones del entorno.
Lo que comenzó como un incendio forestal en el término municipal de Páramo del Sil terminó convirtiéndose en una emergencia que afectó a distintos puntos del territorio. La evolución de las llamas obligó a elevar el incendio al nivel 2 del Índice de Gravedad Potencial (IGR), ante la amenaza para poblaciones y bienes no forestales.
Evacuaciones y días de máxima tensión
Uno de los momentos más delicados se produjo el 26 de agosto, cuando la reactivación de uno de los focos más próximos a Anllarinos del Sil obligó a ordenar de nuevo la evacuación de los vecinos.
El Ayuntamiento de Páramo del Sil volvió a activar entonces el dispositivo de desalojo y se cortó el acceso al núcleo para facilitar el trabajo de los equipos de emergencia. Los vecinos que no disponían de un lugar donde alojarse fueron dirigidos al pabellón de Fabero, habilitado como espacio de acogida.
La situación evidenció la capacidad del incendio para reactivarse después de jornadas de evolución aparentemente favorable. De hecho, tras descender al nivel 1, el fuego volvió a subir a nivel 2 antes de que las condiciones permitieran recuperar el control.
Finalmente, el 29 de agosto la Junta rebajó el incendio a nivel 0, aunque todavía permanecía activo y con medios trabajando sobre el terreno. En ese momento, el operativo estaba integrado por 17 medios, entre agentes medioambientales, técnicos, cuadrillas terrestres y helitransportadas, autobombas y bulldóceres.
Del fuego a la reconstrucción
La extinción puso punto final a la emergencia, pero abrió una segunda etapa mucho más larga: la recuperación de las zonas afectadas.
En octubre de 2025, la Junta de Castilla y León aprobó la tramitación de emergencia para suministrar cuatro nuevos contenedores de residuos domésticos en Faro, en Peranzanes, dentro del programa de actuaciones destinado a recuperar las zonas afectadas por los incendios del verano. La intervención tuvo un importe de 1.045 euros.
La medida, aunque de pequeña dimensión económica, forma parte de las necesidades que surgieron en las localidades afectadas por el incendio y refleja cómo las consecuencias del siniestro trascendieron el propio frente de las llamas.
Más de 1,6 millones para restaurar Anllares y Gestoso
La actuación de mayor envergadura ha llegado con los proyectos impulsados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). En febrero de 2026, se oficializaron dos contratos para ejecutar obras urgentes de restauración hidrológico-forestal en las zonas afectadas por los incendios de Anllares del Sil y Gestoso.
El primero, denominado Anllares del Sil y Gestoso I, fue adjudicado a Serfonor Medioambiente S.L.U. por 620.843,66 euros, mientras que el segundo, Anllares del Sil y Gestoso II, corresponde a Pilsan Bierzo S.L.U., con un presupuesto de 645.291,89 euros. En conjunto, ambos contratos superan los 1,26 millones de euros.
A estas actuaciones se suma la restauración ambiental del área afectada por el incendio de Fasgar-Igüeña, con un presupuesto cercano a 413.283 euros. De esta manera, el conjunto de obras supera los 1,67 millones de euros.
Los trabajos contemplan actuaciones destinadas a reducir los efectos inmediatos del incendio sobre el territorio, entre ellas excavaciones, movimiento y recuperación del terreno, drenajes superficiales y mantenimiento de caminos. El objetivo es reducir los riesgos derivados de la pérdida de cubierta vegetal y preparar el terreno para posteriores actuaciones de restauración.
Los proyectos cuentan además con cofinanciación europea a través del programa FEDER España 2021-2027 y se enmarcan en la declaración de las zonas afectadas como territorio gravemente afectado por una emergencia de protección civil.
Un año después, comienza la etapa más larga
El incendio de Anllares ya forma parte de la memoria del 'verano negro' de 2025 en El Bierzo. Las imágenes de las llamas acercándose a las poblaciones, las evacuaciones y los medios de emergencia trabajando durante semanas dieron paso a un paisaje que necesita mucho más tiempo para recuperarse.
Un año después, la emergencia ha quedado atrás, pero sus consecuencias continúan sobre el terreno. Las primeras actuaciones de restauración ya están en marcha o programadas y las administraciones han comenzado a abordar una recuperación que, por la propia naturaleza de los espacios afectados, será necesariamente prolongada.
El reto ahora es que los millones destinados a la restauración se traduzcan en una recuperación efectiva de los montes, los caminos y los pueblos afectados. Porque para Anllares, Peranzanes y el resto de localidades golpeadas por aquel incendio, apagar las llamas fue solo el primer capítulo de una historia que todavía está lejos de haber terminado.
✅ Entérate de las últimas noticias y avisos importantes haciéndote seguidor de nuestro canal en WhatsApp. Entra en este enlace y activa las notificaciones 🔔
