La Consejería de Cultura, Turismo y Deporte ha iniciado el procedimiento para declarar Bien de Interés Cultural, con categoría de Conjunto Industrial, el complejo minero de wolframio de la Peña del Seo, en Cadafresnas, en el municipio de Corullón. La resolución aparece recogida en el Boletín Oficial del Estado (BOE), según la información difundida por Ical.
Un complejo minero con siete niveles de galerías
La mina está formada por siete plantas o niveles de galerías orientadas en sentido noreste-suroeste hacia el denominado Barranco del Infierno, con distancias de entre 25 y 30 metros de altura entre cada nivel. La explotación del mineral comenzó en 1940, con un trabajo intensivo sobre decenas de afloramientos de filones de La Peña del Seo y con un primer lavado de aluviones aguas abajo del yacimiento. Las labores de interior arrancaron en 1950 y llegaron a emplear a cerca de 500 personas.
La producción anual del distrito minero alcanzaba las 60-70 toneladas de concentrado de wolframita. La concesión más antigua fue la llamada Mina Currito, promovida por Joaquín Santos Bugallo en 1944, a la que corresponde el conocido Lavadero de Bugallo. En 1947, Bugallo vendió la mina a Francisco González García, que aportó más capital y creó otra concesión, Demasía a Currito. En 1951, ambas concesiones pasaron a Montañas del Sur, SA, que explotó el complejo hasta finales de esa década, cuando el Banco Central incautó las minas tras la quiebra de la empresa.

El poblado y los lavaderos
Junto a la mina figura el Poblado de la Piela, construido entre finales de 1952 y 1953 en las laderas de la Peña del Seo. Sustituyó a la Casa de la Campa, una construcción modesta levantada en la década de 1940 en la que se recogía y compraba la mayor parte del mineral extraído de los filones superficiales por cuadrillas irregulares.
El proyecto fue obra de Ramón Cañas del Río, arquitecto y presidente de la Diputación de León entre 1946 y 1958. El poblado constaba de 10 edificios, con cuatro viviendas en cada uno, destinados a las familias de los trabajadores. Según la documentación incluida en la resolución, las viviendas contaban con agua corriente, baño privativo, electricidad, calefacción y agua caliente gracias a una cocina calefactora de carbón con calderín, además de comedor comunitario para los empleados sin familia. También había economato, sanatorio, escuela y cantina, y en los últimos años se añadió un cuartel de la Guardia Civil.
En 2021, la Junta Vecinal de Cadafresnas, titular de los terrenos de la empresa minera, cedió los edificios del poblado al Ayuntamiento de Corullón, que ha rehabilitado uno de ellos para instalar el actual Centro de Recepción de Visitantes a la Peña del Seo.

El cierre de la explotación y los restos conservados
El lavadero viejo entró en funcionamiento en 1952, aunque antes existió otro, hoy en ruinas y prácticamente desaparecido, conocido como Lavadero de Bugallo. Al lavadero llegaba el material de la mina mediante un sistema aéreo de baldes llamado vaivén, que descargaba en la tolva mientras otro balde vacío regresaba a la bocamina. El agua para el lavado procedía del arroyo del Barranco del Infierno, conducida por tuberías metálicas y de hormigón.
Actualmente se conservan los restos de las tolvas de hormigón, pero no los apoyos del sistema de baldes. Ese vaivén salvaba un desnivel de 165 metros en 390 metros de longitud. El lavadero nuevo, o lavadero de arriba, se construyó en 1954 justo debajo de las galerías mineras y a la altura de la Planta 1.ª para reducir los costes de transporte. Tenía mayor capacidad y maquinaria más moderna, pero funcionó solo unos meses por la caída del rendimiento de la mina, los elevados costes eléctricos y el mantenimiento que exigía; por eso siguió operando también el lavadero viejo.
La nueva instalación incorporó además una depuradora para tratar las aguas que se recuperaban o se vertían al arroyo del Diablo. Según la información incluida en el expediente, la irregularidad de los filones, los altos costes de inversión, tratamiento y transporte, y el desplome de los precios del wolframio tras la Guerra de Corea acabaron provocando el cierre de la explotación a finales de la década de 1950.

✅ Entérate de las últimas noticias y avisos importantes haciéndote seguidor de nuestro canal en WhatsApp. Entra en este enlace y activa las notificaciones 🔔
