El Juzgado de Pontevedra ha enviado a prisión a 5 de los diez detenidos esta semana por tráfico de drogas, blanqueo de capital y pertenencia a una organización criminal que operaban en Pontevedra, Ourense y Ponferrada.
Según informa la agencia EFE, cuatro de los detenidos han ingresado en prisión sin fianza, otro con fianza y el resto ha quedado en libertad provisional, aunque deberán comparecer en los juzgados de Pontevedra una vez al mes y continuarán en la causa, que permanece abierta, tal como ha confirmado el Tribunal Superior de Justicia de Galicia.
Los diez detenidos pertenecen a un clan dedicado al narcotráfico conocido como Los Ferrados y que, según fuentes de la Guardia Civil, destacan "por la violencia que ejercían" y "una estructura altamente jerarquizada y especializada".
El clan transportaba la droga desde Marruecos hasta Pontevedra, concretamente a una vivienda de la localidad de Poio donde tenían su base. Posteriormente, operaban en la citada provincia gallega, Ponferrada y Ourense. En estos puntos se realizaron varias inspecciones de propiedades, dentro de la operación antidroga dirigida por la unidad contra el crimen organizado (UCO) de la Guardia Civil y de la unidad de delincuencia y crimen organizado (UDYCO) de la Policía Nacional, con el apoyo de sus respectivas unidades caninas, vehículos y helicópteros.
Según informa la agencia EFE, cuatro de los detenidos han ingresado en prisión sin fianza, otro con fianza y el resto ha quedado en libertad provisional, aunque deberán comparecer en los juzgados de Pontevedra una vez al mes y continuarán en la causa, que permanece abierta, tal como ha confirmado el Tribunal Superior de Justicia de Galicia.
Los diez detenidos pertenecen a un clan dedicado al narcotráfico conocido como Los Ferrados y que, según fuentes de la Guardia Civil, destacan "por la violencia que ejercían" y "una estructura altamente jerarquizada y especializada".
El clan transportaba la droga desde Marruecos hasta Pontevedra, concretamente a una vivienda de la localidad de Poio donde tenían su base. Posteriormente, operaban en la citada provincia gallega, Ponferrada y Ourense. En estos puntos se realizaron varias inspecciones de propiedades, dentro de la operación antidroga dirigida por la unidad contra el crimen organizado (UCO) de la Guardia Civil y de la unidad de delincuencia y crimen organizado (UDYCO) de la Policía Nacional, con el apoyo de sus respectivas unidades caninas, vehículos y helicópteros.
