Cerca de un centenar de personas de Ponferrada se han dado de baja en el servicio de teleasistencia, después de que el Ayuntamiento haya decidido no prorrogar el contrato a Cruz Roja.
De los 650 usuarios con los que contaba el servicio, 58 se han dado de baja por disconformidad con la nueva cuota y 41 han decidido continuar con el que presta Cruz Roja, de manera privada. De este modo, unas 550 personas seguirán siendo usuarios del servicio municipal, que ahora presta la empresa Quavitae Servicios Asistenciales.
Todo ello, a pesar de que tal y como detalló la concejala de Bienestar Social, Isabel Baílez, la cuota con Cruz Roja es más elevada, ya que “hay gente que tendrá que pagar 14 euros”, mientras que con el servicio municipal las rentas más altas pagarán “un máximo de 10,76 euros”, porque las cuotas van “desde los 0 euros hasta los 10,76", y esto es el resultado de aplicar la normativa autonómica.
Baílez también reconoció que el cambio de tarifas viene impuesto por el Gobierno Autonómico. “La Junta nos obliga”, dijo. “Es una medida que no nos gusta, porque hay gente que antes pagaba tres euros y ahora va a pagar más, pero si hubiera un incumplimiento de la nueva ordenanza autonómica, quedaríamos sin financiación”, puntualizó.
La edil explicó además que en estos días se está procediendo al cambio de terminales y al cambio de tarifa.
