
La Corporación ponferradina apostó este año -en el primer Día de la Constitución del bipartito- por un acto de homenaja a la carta magna en el Castillo de los templarios, con posterior brindis de autoridades (compensado con el ahorro que supondría la tradicional celebración del pleno). Con un brindis al grito de "¡Viva la Constitución española!" del alcalde, Samuel Folgueral, se cerró el acto, que previamente contó con el turno de palabra de los grupos municipales.
Para Folgueral, la Constitución representa "la máxima garantía de un marco democrático de convivencia" para consolidar un "sistema justo de convivencia". En este sentido tuvo palabras de recuerdo para el ayer fallecido Nelson Mandela (antes del brindis los presentes guardaron un minuto de silencio por el primer presidente negro de Sudáfrica que puso fin al apartheid.
También se decantó en su discurso por "el ajuste y perfeccionamiento" de la Constitución, como reflejo de un "proceso dinámico" en la sociedad española. Sobre todo reclama avances en el reconocimiento de la "pluralidad" que a su juicio será el mejor refuerzo del "marco de la unidad".
En una línea similar el portavoz del grupo de no adscritos, Santiago Macías, reclamó una reflexión ciudadana para pensar menos en el "de dónde venimos" y más "hacia dónde vamos", junto a una Constitución que sea precisamente la herramienta que ayude a conducir esa sociedad futura sobre valores democráticos. Todavía fue más concreto al reclamar abiertamente "un Estado federal". "En inmovilismo es también cobardía".
Más comedido el portavoz de IAP, Emilio Cubelos, quien cree que caben modificaciones pero "con el ejemplo" de 1978 donde "la cesión de todas las partes permitieron el mejor acuerdo para la mayoría".
Tuvo el último turno el portavoz del PP, Carlos López Riesco, quien prefirió romper el protocolo anterior y pronunciar su discurso puesto en pie para dirigirse a los presentes en la sala del Palacio del Castillo.
Acepta abrir el debate sobre la modificación de la carta magna pero "no es acertado pensar que el progreso de un país y de su sociedad, está totalmente vinculado a lo que recoja la carta magna". Y ejemplificó con "otros países con una Constitución mucho más antiguas" que han sabido evolucionar con el respeto a sus bases y mediante otros cauces para el progreso.
También en su primer Día de la Constitución, quiso posicionarse además de como portavoz Popular, como líder de la oposición, y más aún como exalcalde, y señaló que "no cabe un comportamiento llamado democrático que no sea el de respeto absoluto al pronunciamiento de los ciudadanos, y ese es el marco en el que nos tenemos que mover".
Con ello, sobre reformas como la administración local a la que aludió, pronunció abiertamente en clave local que ello evitaría que "haya alcaldes que no sean el que la voluntad de los ciudadanos expresaron".
También apeló a la figura de Nelson Mandela para reconducir su mensaje: "Nos enseñó que en la vida y en la política, hay algo irrenunciable: la dignidad".


