A raíz de la inspección realizada en los puestos del mercado la semana pasada, este jueves, el concejal de Desarrollo Económico y Comercio, Emilio Cubelos, ha anunciado que “dentro del mercado, tenemos un listado de cuestiones para que dejemos aquello en perfecto estado. Se está haciendo ya un control y posiblemente, contratemos una auditoría de cómo está el servicio para que alguien, si no es la empresa que está en este momento a la que le hemos solicitado la documentación pertinente para que haga lo que tiene que hacer y figure en el contrato”.
De lo contrario, “tomaremos la decisión de hablar con ellos y decirles que se ponen en orden o les rescindiremos el contrato o, subcontratar a otra persona y con cargo a ese servicio, pagarle a quien haga la auditoría”.
Y es que, en este céntrico espacio en el que se venden productos alimenticios, “se pueden crear infecciones como la salmonelosis y los servicios de mantenimiento deben tener en perfecto estado los motores o los utensilios que pudiesen suscitar algún tipo de infección”, explicaba el edil.
También, después de que en las últimas semanas se procediera al cobro de licencias a los vendedores ambulantes del mercado, el concejal ha anunciado que se amplía el plazo para que pongan en regla su documentación.
Concretamente, hasta el pasado 17 de octubre, un 75% de estos comerciantes habían pagado su licencia, y el 15% restante, podrá hacerlo “hasta el próximo 15 de noviembre”, tal y como señaló el edil, cuando deberá estar todo en regla.
Un “periodo de reflexión”, precisaba, aunque los que por ahora no han pagado, han podido instalar este miércoles sus puestos con total normalidad, conscientes de que tienen que efectuar el pago de sus licencias.
Otro problema al que se enfrentan muchos comerciantes ambulantes, es que se revise la titularidad de los puestos, ya que hay gente que está cobrando pensión y desarrolla esta actividad. A este respecto, el primer Teniente de Alcalde afirma “no tener constancia” de este problema y considera que ahora “no es el momento oportuno de rizar el rizo”.
Sin embargo, no se descarta que en un futuro “se realicen ese tipo de controles porque no deja de ser un agravio comparativo porque es gente que recibe ayuda estatal y que además, se pone allí a vender y produce un problema importante a los comerciantes que están al lado de ellos”.