El propio alcalde y arquitecto, Samuel Folgueral, ha contactado con el propietario Manolo Rodríguez (Muebles Mabel) para concertar una próxima visita acompañado de un equipo técnico que valorará las posibilidades estructurales del edificio. Fundamentalmente comprobar que quedan resquicios que alienten su puesta en valor y analizar la estructura.
Todo un reclamo cultural y patrimonial para el centro de la ciudad, en un momento en que hasta los comerciantes advierten una depauperización de La Puebla.
Así, mediar para lograr alguna línea de subvención cultural para la consolidación primera del edificio y evitar su catalogación como 'ruína', y algún acuerdo de colaboración o cesión como centro de actividad municipal puede ser una salida a estudiar.
Lo cierto es que desde el equipo de Gobierno el reportaje publicado por este diario ha suscitado una reacción clara: "Ahí hay una joya que no podemos dejar perder, otra más, para la memoria de Ponferrada"...
Tanto es así que tras el primer contacto del regidor con su actual dueño -quien lo adquirió a la familia Morán- se ha convencido ya de mantenerlo en pie.
El Adriano quedó detenido un día de 1985, pero en la más absoluta oscuridad se alza la sala del gran Teatro y Cine Adriano, el último superviviente tras la desaparición en los 80 y 90 del Edesa o el Morán.
Aún conserva bien la estructura de la sala capital, con los cortinajes del escenario y los majestuosos palcos con la estructura de escayola de toda la sala obra del valenciano-berciano Tomás Hervás. Eso todo y las joyas, las máquinas de proyección, que aún esperan en la segunda planta apuntando hacia el centro del escenario donde se levantaba la pantalla cuando no tocaba teatro.
teatro, por cierto, sobre cuyo escenario debutaría el hoy consolidado grupo teatral ponferradino ‘Conde Gatón’ en 1967.
