Que la crisis aguza el ingenio queda lejos de toda duda. La actual situación económica ha hecho emerger un tipo de estafa que siempre ha existido pero a la que en los últimos años cada vez recurren más personas. Afortunadamente, no son habituales operaciones policiales como la que el pasado mes de marzo se saldó en León con la detención de 27 personas relacionadas con una trama delictiva que llegó a estafar en cinco millones de euros a las aseguradoras simulando accidentes de tráfico, pero lo que es una realidad es que el número de personas que intentan defraudar a las compañías de seguro mediante denuncias policiales falsas se ha disparado desde el inicio de la crisis.
En total en la provincia los cuerpos de seguridad del Estado detectaron el pasado año 51 denuncias falsas a las aseguradoras en la provincia, por 34 del pasado año. La mayoría tiene que ver con daños en vehículos e incluso el robo de estos, y también al alza los relacionados con telefonía y hurto de dinero. De hecho casi la mitad de las denuncias por robo con violencia que se presentaron en la provincia resultaron ser falsas. Sólo la provincia de Valladolid registró más denuncias falsas para intentar estafar a las aseguradoras (63).
A nivel de la Comunidad. Policía Nacional y Guardia Civil presentaron ante los juzgados de la región 203 denuncias por simulación de delitos en 2012, un 23 por ciento más que el año anterior (165), pero la realidad es que casi la mitad de las denuncias de robo con violencia o intimidación que se presentan en las comisarias de la Comunidad son falsas.
En ocasiones, también se han detectado simulaciones de robos para justificar ante la familia pérdidas de dinero por el juego o gastos en clubes de alterne, e incluso casos de personas que, para evitar la vergüenza tras ser estafadas por el timo del tocomocho, se personan en la comisaría asegurando que fueron obligadas a sacar dinero de un cajero bajo amenazas. También son habituales los casos de trabajadores de establecimientos que en lugar de ingresar el dinero recaudado en el banco deciden quedárselo y simular que fue un robo.
Otros casos, aunque en menor proporción, son los de los adolescentes que, ante el miedo a la posible represalia de los padres por la pérdida de un móvil, deciden recurrir a una mentira que puede acabar acarreando una sanción penal de 3.000 euros, en el caso de no tener antecedentes.
Las mismas fuentes policiales también destacan que en muchos casos la sospecha de que se trata de una denuncia falsa comienza desde el momento en que se realiza, aunque no es hasta pasadas unas pasadas unas horas, cuando la investigación ya esta abierta y se han realizado las primeras pesquisas, cuando el denunciante, ante nuevas preguntas de los agentes, decide reconocer la falsedad de los hechos.
'Cazados' por las aseguradoras
Sólo el año pasado año, hasta 6.525 castellanos y leoneses fueron 'cazados' por las aseguradoras por tentativas de fraude a través de las pólizas de seguro, 589 más que en el 2011. A nivel nacional los casos superaron los 146.000 y las pesquisas de los peritos permitieron destapar engaños cuyo valor superó los 411 millones de euros, es decir, el importe finalmente abonado ascendió a 151,9 millones de euros, menos del triple de lo reclamado inicialmente, según los datos de la Asociación Empresarial del Seguro (Unespa).
En el caso de Castilla y León, la palma se la llevan las 'trampas' relacionadas con los automóviles, ya que casi siete de cada diez partes falseados tuvieron que ver con este ramo (4.352 el pasado año por los 4.168 de 2011). En este capítulo, según Unespa, lo habitual es la ocultación del daño o su preexistencia, accidentes simulados y pretender asegurar un vehículo después de haber sufrido un siniestro.
El segundo ramo más 'apetecible' se dirige a las pólizas de comercio, pymes, hogar y responsabilidad civi. Los intentos de timo de los castellanos y leoneses (fingir siniestros, reclamaciones desproporcionadas o coberturas excluidas) llegaron a los 1.899 frente a los 1.528 detectados en el 2011, lo que supone un aumento del 24,3 por ciento. Los seguros de vida, accidentes y relativos a la salud acumularon 255 partes falsos en la Comunidad, 36 más que un año antes.
Las aseguradoras, en previsión de este aumento del fraude debido a la recesión económica, ya habían empezado a aumentar la inversión en detección y prevención años atrás. Así, en el 2012 se destinaron 9,5 millones de euros a combatir el fraude en el sector, un 18 por ciento más que el anterior, cuando se dedicaron 7,8 millones.