Así, este viernes se ha reabierto el acceso al pueblo después de las obras de urgencia de reparación tras la última crecida del Sil. Se ha colocado una escollera en las partes iniciales de los arranques del puente para que las futuras crecidas del río no afecten a la estructura propia del puente.
Hace 10 días comenzaban las labores cuya inversión ha supuesto alrededor de 25.000 euros.