La vigesimotercera subasta Cesur para fijar el término de la energía dentro de la Tarifa de Último Recurso (TUR) se celebrará este martes y, si se mantienen las actuales cotizaciones a plazo, se cerrará con subidas del 5,5%, lo que implica una presión al alza del 2,75% en la revisión de julio del recibo de la luz.
Estas subastas tienen un peso cercano al 50% en la revisión de la tarifa de luz, mientras que la otra mitad corresponde a la parte regulada, o peajes. El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, se ha comprometido a congelar esta segunda partida para el tercer trimestre, pero ha advertido de que, tras la reforma energética, podrían analizarse posibles subidas.
Las cinco eléctricas con capacidad para ofrecer la Tarifa de Último Recurso (TUR) compran la electricidad para el tercer trimestre a 47,91 euros por megavatio hora (MWh), un 5,5% superiores a los 45,41 euros con los que cerró el precio base en la puja de marzo.
En la revisión de marzo, la subasta cerró con caídas de precios del 15%, lo que permitió que la TUR registrase su primera bajada en varios años, del 6%, que compensó en parte el incremento del 3% en enero.
El recibo de la luz se ha encarecido un 60% en el último lustro.
Reforma energética
La celebración de la subasta coincide con el proceso de elaboración de la nueva reforma energética, con la que el Gobierno debe atajar el desfase entre ingresos y costes que se produce en la parte de los peajes, conocido como déficit de tarifa.