El pasado 3 de julio, hace tres meses, el Tribunal de Cuentas decidía descartar el procedimiento abierto en contra del anterior gobierno socialista en Bembibre en relación con la financiación de las Casas del Hombre.
Afirman desde el PSOE de Bembibre, que “entró en el Ayuntamiento el 12 de julio y Otero se ha cuidado mucho e silenciar la noticia”. De hecho, critican que el alcalde de Bembibre siguiese diciendo en el Pleno del 14 de agosto y en diversos medios de comunicación, que el procedimiento seguía pendiente”.
El Tribunal de Cuentas decidió, relatan los socialistas, “no abrir el expediente porque el contenido de la denuncia carecía de fundamento”, aunque dictó un auto “muy breve” que explica que “la financiación no se malogró por culpa del equipo de Gobierno socialista, sino porque la Consejería de Turismo y la Dirección de Minas no suscribieron el convenio de financiación”.
También, que “no hay responsabilidad contable por alcance porque no consta la documentación contable de pago de las obras que fueron ejecutadas, según pone de manifiesto el Ministerio Fiscal, aunque, según el Ayuntamiento, fueron abonadas cuatro certificaciones” y ante esto se preguntan “¿por qué se ocultó documentación al Tribunal de Cuentas?”.Finalmente, el tribunal considera “que no se ha producido ningún daño para los caudales públicos de la Corporación”.
Sin embargo, el portavoz socialista, Manuel Ángel Rey, así como el resto de integrantes del PSOE de Bembibre, quieren que el alcalde dé las explicaciones oportunas acerca de “por qué Otero firmó el 24 de junio de 2011 el contrato de adjudicación don comprobar la existencia de financiación y por qué tras su firma se empeñó en declararnos culpables de las consecuencias de sus hechos”.
Igualmente, quieren conocer la razón por la que Otero no comprobó la existencia de financiación durante casi nueve meses de ejecución de las obras y cuál fue el motivo por el que “dio la orden de paralizar las obras sin cumplir ninguna de las prescripciones de la dirección técnica para la seguridad y conservación de las obras”.
Por último, en este sentido desean saber “por qué, disponiendo de un remanente de tesorería de 2’5 millones de euros, no ha querido invertir 120.000 euros en impedir el deterioro irrecuperable de lo construido”.
