El pasado mes de abril, parte de la carretera que une Molina con Riego de Ambrós se vino abajo a causa de las continuas lluvias y hubo que esperar varias semanas para poder colocar las quince placas de hormigón que sujetasen el vial - el tiempo que tardaron en secar-.
El viernes pasado se colocaron finalmente, y días después se taparon los huecos de 5 metros donde iban colocadas las placas. Este jueves, la Consejería de Fomento de la Junta ha comunicado que se reabre el tráfico en los dos carriles de la LE-142 para todo tipo de vehículos.
Las obras permitieron ensanchar la carretera para mejorar el paso de camiones, coches o autocares. A lo largo del fin de semana ya estuvo abierta al tráfico (sólo para vehículos) aunque todavía queda pendiente colocar los quitamiedos y asfaltar el tramo que sufrió el desprendimiento.
El alcalde de Molinaseca asegura que el corte ha causado pérdidas importantes en la zona por donde pasa el Camino de Santiago y ha pedido a la Junta que revise toda la carretera que va desde el Acebo hasta Molina para que no se vuelva a repetir lo sucedido.