Castilla y León es la comunidad autónoma donde la jornada efectiva es más corta, con una duración media de 1.515 horas en el año 2012, según un estudio de Randstad. La variación de las horas realizadas por trabajador en la Comunidad sufrió un descenso de 4,5 por ciento respecto a 2008, cuando este dato ascendía hasta las 1.587 horas por persona ocupada.
La jornada media efectiva varió en función de la región de España en la que el profesional realizaba su trabajo. De esta manera, Baleares, Canarias, Madrid y Castilla-La Mancha se situaban como aquellas comunidades autónomas en las que la jornada de los trabajadores estaba por encima de las 1.590 horas al año, llegando a superar en el caso de las dos primeras las 1.600 horas por cada empleado. A nivel nacional, la jornada media se situó el año pasado en las 1.564 horas.
En el lado opuesto se posicionaron Castilla y León (1.515 horas por trabajador al año), País Vasco (1.530), y Asturias (1.531) como las regiones de España donde la jornada media efectiva es más reducida.
Si se atiende a las variaciones acumuladas entre 2008 y 2012 se aprecian diferencias en cuanto a las diferentes comunidades autónomas, a pesar del descenso generalizado en todas las regiones de España. Destacan en este sentido la Comunidad Valenciana y Extremadura, que experimentaron una evolución negativa más elevada en cuanto a la jornada media efectiva de sus trabajadores, con un 5,2 y un 4,8 por ciento, respectivamente. La contracción fue menor en el País Vasco, con un 0,3 por ciento, seguida de Navarra (1,1 por ciento) y Cantabria (1,5 por ciento).
