La subasta de energía celebrada este martes concluyó con una subida del coste de la energía del 3%. El precio de la luz se fija mediante esta subasta y el coste de los llamados peajes, que dependen del Gobierno.
Una vez realizados los ajustes y, si Industria mantiene la decisión de no modificar el coste de los peajes, el recibo de la Tarifa de Último Recurso (TUR) se encarecería un 1,2%. La TUR es la tarifa que tienen la mayor parte de los hogares y afecta a unos 26 millones de consumidores.
Esta subida contrasta con la caída que se produjo en la anterior puja, que concluyó con una bajada del coste de la energía del 16,2%, que, al no modificar el Gobierno su parte regulada, determinó una caída del 6,62% en la tarifa regulada.
El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, reiteró este martes el compromiso del Gobierno de que no modificará la parte del recibo relativa a los peajes.
Sin embargo, hace días , el titular apuntó que tras la reforma energética, que prevé aprobarse en las próximas semanas, podrían analizarse posibles subidas.
Estas subastas tienen un peso cercano al 50% en la revisión de la tarifa de luz, mientras que la otra mitad corresponde a la parte regulada, o peajes, que fija el Ejecutivo.