Son cuatro bodegas bercianas las que elaboran espumosos, y han cerrado la campaña con la venta de casi toda la producción. Un pequeño boicot al champán de origen catalán o un mayor aprecio hacia la producción propia, pero lo cierto es que los datos son incontestables, y el beneficio se queda en casa.
El Xamprada de Prada a Tope vendió un 40% más, en total 28.000 de las 30.000 botellas puestas al mercado. El Ardayel de la Cooperativa de Camponaraya vendió un 3,5% más y sacaron cerca de 6.000 botellas estas Navidades a consumo.
El Don Perejón de la Cooperativa Vinos del Bierzo de Cacabelos vendió 8.000 botella; y el Fructus de Godelia sacó toda su producción de 2.000 botellas en el primer año que la producción salía a la venta con la añada de 2011.
En su mayoría las ventas se produjeron en la Comarca y provincia, pero también el mercado nacional acogió de buen grado el espumoso berciano como alternativa a los champán o cava catalanes o franceses.
