Tras presentar numerosas alegaciones en los plazos establecidos por la ley y habiendo sido denegadas todas ellas los vecinos han decidido unir sus fuerzas creando la plataforma PonfeSil. Esta plataforma recogerá firmas y apoyos, y organizará acciones de presión con las que conseguir corregir el proyecto.
Se espera que finalmente Confederación Hidrográfica Miño-Sil “rediseñe el trazado del dique y realice el proyecto desde el sentido común para que garantice su función real”. La plataforma PonfeSil también espera que el Ayuntamiento les apoye en su petición de modificar el trazado.
Inician también su presencia en las Redes Sociales para intentar sumar más apoyos de la ciudadanía.
Esta misma semana la plataforma reclamaba al alcalde, Samuel Folgueral, y papel más activo para lograr la modificación del proyecto, y culpaban a Confederación Miño-Sil de mantener una postura inamovible.
Los vecinos mantienen su lucha para que el dique que se proyecta a su paso por Flores del Sil dentro del proyecto de canalización del río, se desplace hacia el cauce “donde la función de prevención ante posibles fuertes avenidas será mucho más efectiva y el impacto económico, ecológico y visual será mucho menor”.
El proyecto cuenta con una inversión de casi 2,8 millones de euros para un tramo de 3,3 km desde la confluencia entre el Boeza a Toral de Merayo, y un plazo de ejecución estimado de 18 meses después de las tramitaciones que siguen su curso.
