Si en verano fue por la sequía que también acusó este pueblo, principal población del Valle del Oza y atravesada por el río, ahora el corte de agua tiene que ver directamente con el mantenimiento de la red.
Desde el sábado llevan sin agua los 507 vecinos (censo INE) de esta pedanía de Ponferrada, a escasos 10 minutos en coche del centro de la capital berciana. Y también afecta a otras poblaciones cercanas que se sirven de la misma captación, como Rimor y Ozuela.
Ya el martes se produjo un corte durante varias horas a causa del derrumbe de una ladera en los montes de Santa Lucía que afectaron a la captación que nutre a este pueblo.
La empresa Aquona acudió a reparar estos daños, pero pocos días después la situación se repite y así han pasado el fin de semana sin agua corriente para asearse, cocinar, lavar la ropa o los depósitos de inodoros, entre otras tantas funciones.
Esta situación se viene produciendo -bien por escasez de agua, bien por el estado de la red-, desde hace varios años.
Los vecinos entienden que el Ayuntamiento de Ponferrada trata de que Toral acepte la distribución de agua a través de la gestión con la empresa concesionaria municipal, Aquona, aunque el pueblo ya votó en contra de esta opción en concejo público. Consideró entonces que no hay una compensación por una infraestructura que han pagado los vecinos. Actualmente el cobro de la tasa por el servicio de agua compete a la Junta Vecinal, y por ello los representantes vecinales creen que los 'apaños' en la infraestructura son deficientes y provocan estos cortes de forma casi constante.
