El joven Conrado Semedo nació hace 33 años en Bembibre. Hijo de caboverdianos residentes en Portugal, Semedo vino al mundo un día después de que sus padres decidieran mudarse al Bierzo, de modo que por aquel entonces, sus padres registraron su nacimiento en el consulado.
Y es ahora donde surge el problema, ya que Conrado no tiene nacionalidad española, sino un permiso de residencia que no pudo renovar por estar interno en prisión. Aunque su madre, Tina Robalo, intentó realizar el procedimiento para renovarlo, la Justicia no se lo permitió.
Así, después de pasar tres años en la cárcel por un delito menor, a su salida el pasado mes de enero, Conrado fue detenido e ingresó en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE), donde el pasado 19 de febrero, le facilitaron un billete de avión para irse a la capital de Cabo Verde, Praia, donde ha estado una sola vez cuando tenía 12 años, donde además ya no tiene familia y en un lugar del que desconoce el idioma. Además, Conrado no podrá volver a España en cinco años.
A pesar de que la abogada del joven, Beatriz Vega, ha presentado múltiples documentos que acreditan que Conrado nació en el Bierzo, que ha trabajado aquí y que sus padres tienen un piso de su propiedad en Bembibre, la Justicia no cree válido ninguno de estos hechos. Actualmente, la familia se encuentra a la espera de que salga el juicio y que podría tardar varios meses en resolverse.
Es más, según el auto del juez, Conrado Semedo es un peligro para España, por eso, ha sido deportado al país de sus padres, un país al que no pertenece y cuya lengua desconoce, y donde no tiene familia.
Ampliar vía ‘eldiario.es’
