
Hace un mes que la dirección de la factoría acerera Roldán, perteneciente al grupo Acerinox, puso en marcha un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE). Es el acuerdo que firmó con el comité de empresa el pasado 30 de marzo y cuya aplicación había quedado suspendida, hasta entonces.
El expediente afecta a toda la plantilla y se ha ido aplicando de manera progresiva desde hace un mes. Este martes, "apenas quedan unas 20 personas trabajando" principalmente "en las oficinas, haciendo nóminas", tal y como ha confirmado Miguel Ángel Arias, presidente del Comité de Empresa de Roldán. Así, asegura que durante estas 4 semanas el ERTE se ha aplicado como estaba previsto y sin contratiempos, y ya tienen la mirada puesta en "volver a principios de enero". Esta decisión también fue transmitida a los trabajadores en el momento de aplicar el expediente y "no ha sufrido cambios".
De esta forma, la acerera ha ido aplicando el expediente conforme se han ido terminando los pedidos y en orden de producción. Los primeros fueron los de la sección de laminación, y los últimos -los que quedan ahora mismo- los de expedición de material y oficinas.

El motivo de este ERTE, como en su momento cuando se anunció la decisión, es por el aumento de coste de las materias primas y de la energía, y la falta de pedidos.
Cabe recordar que durante el pasado mes de marzo, la empresa acerera ubicada en Santo Tomás de las Ollas logró con la parte social un acuerdo para los térmicos y alcance para la regulación del empleo en caso de que fuera necesario, precisamente por el incremento de la factura eléctrica y precio de ciertos minerales para la fabricación. La duración del acuerdo se prologaría un año y afectaría, a los 400 trabajadores de la empresa, que cobrarían el 85% de su sueldo.

