Arqueólogos descubren un nuevo campamento militar romano en Balboa

Se trata de una fortificación de entre 11 y 12 hectáreas de extensión y se vincula su uso al período de las Guerras Cántabras (29-19 a.C.)

29 de Enero de 2016
Actualizado: 11 de Febrero de 2016 a las 11:49
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Un equipo de arqueólogos ha descubierto una nueva fortificación militar vinculada con probabilidad a las Guerras Cántabras en una zona montañosa llamada Serra da Casiña, próxima a la localidad de Valverde, en el municipio berciano de Balboa. La fortificación comprende entre 11 y 12 hectáreas -más de once campos de fútbol- y pudo acoger a un contingente expedicionario del tamaño de una legión que participase en el proceso de conquista del territorio.

El hallazgo ha sido dado a conocer esta semana en la revista científica especializada en arqueología Arkeogazte, editada por la Universidad del País Vasco. Los autores del descubrimiento han sido los investigadores Andrés Menéndez Blanco (Universidad de Oviedo), David González Álvarez (Universidad Complutense de Madrid) y José M. Costa García (Universidade de Santiago de Compostela). El descubrimiento de este nuevo campamento permitirá comprender mejor los inicios de la romanización del territorio berciano.

Apenas reconocible en superficie

Los investigadores estiman que se trata de un tipo de fortificación de uso temporal, de las que los romanos denominaban ‘castra aestiua’. Por su tamaño, estaría destinado a un cuerpo militar de entre 6.000-7.000 legionarios, que vivirían en él durante un breve período de tiempo de uno o varios días, cuando se encontraban en territorio hostil.

Es por eso que los restos visibles sobre la superficie son apenas perceptibles y es necesario el uso de tecnologías innovadoras de análisis y reconocimiento que están revolucionando el conocimiento que tenemos de las Guerras Cántabras y la presencia militar romana en El Bierzo. Para localizar el campamento de A Serra da Casiña se han utilizado fotografías aéreas modernas y antiguas, imágenes satelitales y reconstrucciones 3D del territorio a partir de datos LIDAR.

Protagonismo de las montañas en el proceso de conquista

Para determinar el momento preciso de ocupación del campamento de A Serra da Casiña es necesario realizar prospecciones o excavaciones arqueológicas sobre el terreno para las que aún no se dispone de financiación. No obstante, los autores barajan –sin despreciar por el momento otras interpretaciones– una probable vinculación de este enclave con la fase de conquista romana de este territorio hace 2.000 años.

La localización de este campamento refuerza el protagonismo del espacio montañoso que en la actualidad separa las provincias de León y Lugo en el período de conquista y dominación romana de este territorio, abriendo el debate en torno a la extensión más occidental del teatro de operaciones en el que se desarrollaron las Guerras Astur-Cántabras entre los años 29 y 19 a.C. Es entonces cuando el emperador Augusto concluye la conquista de toda la península ibérica anexionando al Imperio Romano los territorios ocupados por comunidades prerromanas que los romanos nombraron de manera genérica como ástures o astures.

En este sentido, el recinto militar romano de A Serra da Casiña supone un nuevo hito para las investigaciones arqueológicas en la provincia de León, pues se incorpora a una lista de campamentos romanos de campaña recientemente localizados, como los de Huerga de Frailes (Villazala) o A Granda das Xarras (Candín). Esta lista se encuentra en constante ampliación gracias a la paciente labor de arqueólogos como los arqueólogos autores de este descubrimiento, además de otros especialistas que han señalado hallazgos recientes de este tipo como Fernando Muñoz Villarejo, François Didierjean o Julio Vidal.

Romanarmy.eu, una iniciativa pionera

A través de una iniciativa pionera centralizada en la web romanarmy.eu y en las redes sociales vinculadas, un conjunto de investigadores de Asturias, Galicia y Portugal están llevando a cabo una tarea de difusión y visibilización de los nuevos hallazgos y análisis sobre las evidencias militares romanas presentes en el Noroeste ibérico y la reconstrucción del proceso de conquista, más de dos mil años después del fin de las operaciones militares.