Entorno del Colegio Valentín García Yebra este lunes antes de la salida de los alumnos a las 14,00 horas
Reportaje fotográfico de Víctor Alón
La iniciativa adopta el anglicismo ‘Kiss & Go’, “un beso y marchar”. Siguiendo la filosofía del nombre, ha funcionado mejor por la mañana en las primeras jornadas de funcionamiento en el entorno del Colegio Valentín García Yebra, utilizado como piloto durante este curso para el desarrollo de un proyecto que podría extenderse en el futuro a más centros educativos si consigue eliminar los atascos que se originan a las horas de entrada y salida de los niños a las clases. Sin llegar a la congestión, el panorama ya era distinto al mediodía, cuando los padres tienen que esperar por sus hijos.
Llegar con el coche, dar un beso al niño y marchar sí es posible por la mañana, sobre todo a partir de ciertas edades en las que los críos ya pueden cruzar la calle solos. “Ahora al mediodía es más difícil porque a veces salen un poco más tarde o hay que hablar con algún profesor”, dicen al filo de las 14,00 horas de este lunes a las puertas del Valentín García Yebra esperando por sus hijos Marco Antonio Valera y Yolanda Bermejo tras relativizar el impacto de los atascos en las inmediaciones de este centro. “El problema grande se daba cuando no había ORA”, recuerda Bermejo. La introducción de la zona azul ya contribuyó en su día a eliminar del paisaje los coches que se acumulaban en un entorno ya muy saturado por la presencia de oficinas.
Estrenada el pasado viernes, la iniciativa todavía no es conocida por todos. “La gente no conoce. Te preguntan en qué consiste. Y te dicen que estaría muy bien que funcionara”, señalan en la zona dos agentes de Dornier, la empresa concesionaria de la ORA, que está entregando folletos informativos también con la idea de concienciar a los residentes para que, en la medida de lo posible, dejen plazas libres a las horas punta. A primera hora de la mañana apenas cuatro vecinos tenían sus vehículos estacionados en la Calle Álvaro de Mendaña.
Complicado concienciar a los residentes
“Creo que va a ser muy complicado concienciar a los residentes”, considera otro padre, Diego Vázquez, para quien la medida era “necesaria”. “Y pienso que va a ser efectiva, sobre todo por la mañana”, añade. También confían Victoria Fojo y Javier Marqués en que la iniciativa dé buenos resultados y pueda extenderse en el futuro a otros centros donde los atascos son más notorios, por ejemplo en el caso del Colegio La Inmaculada, un problema que se agrava los días de mercado en el entorno de la Plaza de Abastos.
Aunque los agentes de Dornier reconocen que hay quien pregunta por el significado de ‘Kiss & Go’, los padres consultados por InfoBierzo no ven problemas en la utilización del inglés en la señal, un asunto que ha provocado la queja dirigida al Gobierno municipal del grupo político Ponferrada en Común. “Se entiende bien”, dice Marqués. “Todo evoluciona y hay que estar al tanto de las modas”, opina Vázquez. Ponferrada se incorpora así a un proyecto que en España se introdujo hace meses en algunos colegios de Madrid con otro formato, el de habilitar zonas de aparcamiento relativamente cercanas a los centros para promover que los niños se desplazaran desde allí de forma más autónoma hasta las aulas.


