Ponferrada licitará los autobuses TUP por dos años para después asumir la gestión directa

13 de Noviembre de 2019
Actualizado: 31 de Julio de 2020 a las 09:42
El alcalde de Ponferrada, Olegario Ramón, y el concejal de Movilidad, José Antonio Cartón, durante una rueda de prensa

 

El Ayuntamiento comienza a dar los primeros pasos hacia la gestión directa del Transporte Urbano de Ponferrada (TUP). El plan del alcalde Olegario Ramón, es sacar a licitación un contrato de prestación del servicio a una empresa externa a la que se le abonará en función del servicio prestado. La licitación será por dos años, prorrogable por un tercero y durante ese tiempo se adaptará el servicio para encaminarlo hacia un modelo de gestión directa, adecuando las plantillas y creando los órganos pertinentes. 

La intención inicial del alcalde de la capital berciana era asumir desde el inicio la gestión directa del TUP, pero el informe técnico lo descartó por la "falta de experiencia de un servicio tan específico y complejo". En cualquier caso, Ramón reiteró su intención de "finalizar el mandato con la gestión directa del servicio, pero los antecedentes me obligan a ser prudentes". Es decir, no es voluntad del equipo de Gobierno extender el contrato por el tercer año, pero plantean la alternativa "por si acaso". El informe concluyó que la gestión directa es "claramente menos costosa que la gestión contractual”. En concreto, cifra la explotación bajo este modelo en 2,54 millones al año, frente a los más de tres millones de una gestión contractual.

El edil explicó que estas conclusiones tienen su origen en una comisión informativa celebrada entre las autoridades políticas y los técnicos del Ayuntamiento, en la que se aprobó la medida con 8 votos a favor y 2 abstenciones. Todos los técnicos dieron su voto favorable, así como los miembros del equipo de Gobierno. Por su parte, el Partido Popular y USE se abstuvieron y el PRB abandonó la sesión antes de la votación. Ahora, este plan se tratará en la comisión informativa de Movilidad el próximo martes 26 de noviembre y posteriormente se analizará como punto del día en el pleno municipal ordinario del viernes 29 de noviembre. Una vez aprobado en pleno, se redactarán los pliegos y la licitación pertinentes.

El planteamiento a largo plazo es que, concluida la concesión a la empresa externa, el Ayuntamiento de la capital berciana asuma la gestión directa del servicio de transporte urbano. Ramón estima que en el segundo semestre de 2020 se haya superado "la situación de alegalidad que sufre desde 2012 el transporte de Ponferrada y que tres equipos de Gobierno han sido incapaces de solucionar". 



Situación de alegalidad

El estado de los autobuses urbanos de Ponferrada marcó significativamente los mandatos de Carlos López Riesco, Samuel Folgueral y  Gloria Fernández Merayo -por su inacción y el pago de la cuenta sin hacer ni mutis-. La gestión del TUP estaba externalizada en la UTE Begar-Aupsa con prórroga desde que el contrato expirase en 2012, sin que hasta ahora ningún equipo de Gobierno diera pasos definitivos en relicitar el servicio, que cuesta cada año a los contribuyentes más de 1 millón de euros anuales en déficit.

De cara al nuevo contrato de prestación del servicio, es conditio sine qua non mantener los 30 puestos de trabajo actuales que suma la plantilla del transporte urbano de la ciudad. Por otro lado, el alcalde del ejecutivo ponferradino adelantó una posible variación en el recorrido de las líneas existentes en la actualidad, pero “de momento los cambios serán mínimos", a la espera de las indicaciones que surjan del Plan de Movilidad que está previsto elaborar en este mandato y que contará con una partida específica en el próximo proyecto de presupuestos municipales en 2020.