El Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) publicó este lunes varias órdenes de la Consejería de Industria, Comercio y Empleo, a través de la Dirección General Industria, con líneas de subvenciones destinadas a impulsar la modernización y la digitalización de las empresas industriales de Castilla y León. Las ayudas a pymes y autónomos industriales para adquirir nuevos equipos pueden alcanzar los 100.000 euros por beneficiario y las de ciberseguridad los 20.000 euros. Ambas convocatorias se abrirán el próximo 12 de enero con el fin de agilizar y facilitar la gestión de ambos programas.
Con estas subvenciones, la Junta de Castilla y León busca apoyar a las empresas industriales de la Comunidad en la incorporación de herramientas que permitan mejorar su competitividad y favorecer su crecimiento, promoviendo por un lado la introducción de nueva y moderna maquinaria en sus procesos productivos y, por otro, la mejora de la seguridad frente a posibles riesgos digitales.
La convocatoria de maquinaria industrial, que tiene como objetivo generalizar la modernización del tejido industrial de Castilla y León, va dirigida exclusivamente a pymes y autónomos industriales y busca incentivar la adquisición de maquinaria nueva que mejore la productividad, la eficiencia energética y la sostenibilidad. En este sentido, se financiarán las inversiones en maquinaria nueva que supongan una ampliación de la capacidad productiva, que contribuyan a diversificar la producción o que impliquen un cambio esencial en el proceso productivo.
La cuantía de la ayuda será, con carácter general, del 65 por ciento de la inversión realizada hasta un máximo de 100.000 euros por beneficiario. El porcentaje se incrementará hasta el 75 por ciento en aquellos municipios que se encuentren incluido en Programas Territoriales de Fomento. Las inversiones subvencionadas deberán ejecutarse entre el 12 de enero del 2026 y el 12 de septiembre del 2026.
El presupuesto inicial asignado a la convocatoria asciende a 1,6 millones de euros, cuantía que podrá incrementarse hasta los cuatro millones euros.
La otra línea de ayudas, dirigida a todas las empresas industriales con centro de trabajo en Castilla y León, tiene por finalidad proteger a las empresas contra las amenazas y riesgos relacionados con la digitalización, incentivando la contratación de servicios avanzados de asesoramiento y asistencia técnica, así como las inversiones en hardware y software que contribuyan a mejorar la ciberseguridad.
En este caso, la cuantía de la subvención podrá ser de hasta 20.000 euros por proyecto, pudiendo cubrir el 50 por ciento de la inversión en software y hardware, y hasta el 75 ciento en servicios de consultoría externa en el caso de los centros de trabajo ubicados en el ámbito de los Programas Territoriales de Fomento.
Las inversiones que se financien con cargo a esta línea podrán ejecutarse en el periodo comprendido desde el día de la presentación de la solicitud y hasta el 17 de agosto del 2026.
En este caso el crédito inicial de la convocatoria será 287.000 euros, con una posible ampliación de hasta 600.000 euros adicionales.
El plazo para la presentación de solicitudes en ambas líneas se extenderá desde el 12 de enero hasta el 12 de febrero de 2026, debiendo realizarse la solicitud de forma exclusivamente electrónica a través de la sede electrónica de la Administración de Castilla y León.
El Bocyl también publicó un nuevo paquete de subvenciones, dotado con 7,5 millones de euros, para mejorar la seguridad y la salud laboral de los trabajadores de la Comunidad. Esta iniciativa se articula a través de cuatro líneas de actuación complementarias y diseñadas para apoyar a las empresas en la implementación de medidas que contribuyan a la prevención de riesgos laborales y a la promoción de la salud. Todo ello con el objetivo de que los centros de trabajo sean entornos cada vez más seguros y saludables.
De igual forma, se pretende potenciar la calidad de vida laboral y mejorar la productividad del tejido empresarial. En este sentido, estas ayudas de la Consejería de Industria, Comercio y Empleo financiarán la modernización de maquinaria y equipos de trabajo, la adecuación y mejora de los espacios físicos, la retirada de amianto y las actuaciones que contribuyan a fomentar del bienestar físico y mental de los trabajadores.
Las cuatro convocatorias se tramitarán en régimen de concesión directa, atendiendo las solicitudes según su orden de entrada, hasta agotar el crédito disponible. El plazo de solicitud para las líneas de bienestar, equipos y mejora de lugares de trabajo comenzará el 28 de enero y finalizará el 27 de febrero, mientras que para la línea de retirada de amianto, el periodo se abrirá el 14 de enero y finalizará el 13 de febrero.
Retirada de amianto
También, se publicó hoy una línea destinada a la retirada segura y sustitución de amianto, dotada con tres millones de euros, destinada a financiar el 85 por ciento de los costes de retirada de este material en los centros de trabajo de Castilla y León, así como el 50 por ciento de las nuevas cubiertas que se instalen para evitar tanto el riesgo de caídas como la exposición de los trabajadores a las fibras de este material asociado a enfermedades profesionales respiratorias y procesos cancerígenos.
La cuantía de la ayuda podrá alcanzar los 30.000 euros por beneficiario incluyendo la manipulación, transporte y gestión de residuos con amianto en cubiertas, siempre realizada por empresas inscritas en el RERA, así como la instalación de una nueva cubierta transitable libre de este material.
Renovación de equipos de trabajo
La segunda de las líneas busca la incorporación de maquinaria y equipos de trabajo que, gracias a sus aplicaciones técnicas, permitan minimizar los riesgos laborales. Se financiará la renovación o adaptación de maquinaria que acredite una mejora en la seguridad, así como el equipo de trabajo que tengan la misma finalidad, como pantallas, mesas y sillas ergonómicas o periféricos inalámbricos.
Esta línea, que cuenta con un presupuesto de dos millones, establece también ayudas de hasta 30.000 euros por beneficiario, financiándose el 85 por ciento de las inversiones realizadas.
Mejora de los lugares de trabajo
La tercera de las convocatorias, a la que se destinan dos millones de euros, tiene por objeto apoyar actuaciones destinadas a renovar o mejorar las infraestructuras físicas con la finalidad de reducir riesgos y mejorar las condiciones de trabajo de los empleados.
Mediante esta línea podrán financiarse las inversiones llevadas a cabo en reformas de suelos, vías de circulación, rampas y portones; mejoras en iluminación y condiciones ambientales; adecuación de vestuarios y zonas de descanso; así como adaptaciones para trabajadores con discapacidad.
La cuantía máxima de la ayuda y el porcentaje de financiación será también del 85 por ciento de la inversión, hasta alcanzar los 30.000 euros por centro de trabajo.
Bienestar laboral
La última de las líneas, dotada inicialmente con 500.000 euros, está dirigida a promover la salud y el bienestar laborar incentivando comportamientos y estilos de vida saludables que contribuyen a reducir patologías de alta prevalencia, como los accidentes cardiovasculares o los trastornos musculoesqueléticos.
En este programa se subvencionan actividades relacionadas con servicios de fisioterapia, psicología, nutrición o actividad deportivas dirigidos a la prevención de riesgos. Se financia también la creación de espacios cardioseguros dentro de los centros de trabajo, mediante la instalación de desfibriladores DESA y de formación para su uso.
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