Castilla y León reduce el abandono educativo, pero sin alcanzar el objetivo europeo

Castilla y León mantiene uno de los niveles de abandono educativo temprano más bajos del país, aunque todavía no alcanza el objetivo fijado por la Unión Europea para el final de la década

Miriam Badiola, ICAL
02 de Agosto de 2026
Actualizado: 02 de Agosto de 2026 a las 13:30
Plaza del Ayuntamiento de Ponferrada con el instituto Gil y Carrasco al fondo

Castilla y León mantiene uno de los niveles de abandono educativo temprano más bajos del país, aunque todavía no alcanza el objetivo fijado por la Unión Europea para el final de la década. Así lo refleja el Sistema Estatal de Indicadores de la Educación 2026, elaborado por el Ministerio de Educación Formación Profesional y Deportes consultado por Ical.

El informe sitúa la tasa de abandono temprano de la educación y la formación en la Comunidad en el 10,2 por ciento durante 2025, lo que supone 2,6 puntos por debajo de la media nacional (12,8 por ciento), aunque 1,2 puntos por encima del objetivo europeo del 9 por ciento para 2030.

El abandono educativo temprano mide el porcentaje de jóvenes de entre 18 y 24 años que no completaron sus estudios de segunda etapa de Secundaria y que, además, no siguen ningún tipo de formación. Se trata de uno de los principales indicadores utilizados tanto por el Ministerio como por la Comisión Europa para evaluar la permanencia de los jóvenes en el sistema educativo.

El instituto Álvaro de Mendaña en el barrio de las Huertas de Ponferrada | Foto: Dani Merino, InfoBierzo

 

Los datos sitúan a Castilla y León entre las comunidades con mejores resultados, aunque por detrás del País Vasco, que presenta la tasa más reducida del país con un 3,6 por ciento, y Navarra (7 por ciento), Cantabria (7,8 por ciento) y Madrid (8,9 por ciento).

En el extremos contrario se sitúan Murcia (20,6 por ciento), Canarias (15,9 por ciento), Castilla-La Mancha (15,7 por ciento) y Baleares (15,2 por ciento).

El informe pone de manifiesto que el abandono educativo continúa siendo muy desigual en función del sexo. En Castilla y León, el porcentaje alcanza el 12,9 por ciento entre los hombres, mientras que entre las mujeres desciende hasta el 7,5 por ciento, lo que supone una diferencia de 5,4 puntos porcentuales.

Esta situación también se reproduce a nivel nacional. En España, el abandono educativo temprano afecta al 15,9 por ciento de los hombres y al 9,5 por ciento de las mujeres, aunque ambas cifras mejoraron notablemente durante la última década.

El documento también refleja una mejora sostenida del abandono educativo temprano en España durante los últimos diez años. En 2015, la tasa alcanzaba el 20 por ciento, mientras que en 2025 se sitúa en el 12,8 por ciento, lo que supone un descenso de 7,2 puntos porcentuales.

Charla educativa en un colegio

 

ESO se mantiene estable

 

Junto al abandono educativo, se analiza la tasa bruta de graduación, que define como “la relación entre el número de personas graduadas en cada una de las enseñanzas secundarias postobligatorias consideradas respecto al total de la población de la edad teórica de comienzo del último curso de dichas enseñanzas”.

En el curso 2023-2024, Castilla y León alcanzó el 81,5 por ciento, una cifra ligeramente inferior a la media nacional, situada en el 82,1 por ciento.

Las comunidades con mejores resultados son Asturias, con una tasa del 89,9 por ciento, seguida de Cantabria (88,6 por ciento) y el País Vasco (86,3 por ciento), mientras que las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla y la Comunidad Valenciana registraron los porcentajes más bajos.

En el caso de Castilla y León, el porcentaje de graduados mejoró 4,9 puntos respecto al curso 2018-2019, previo a la pandemia, aunque continúa 0,7 puntos por debajo del registrado hace una década, cuando alcanzó el 82,2 por ciento.

El estudio destaca que las mujeres siguen obteniendo mejores resultados académicos al finalizar la Educación Secundaria Obligatoria. En el conjunto del país, la tasa de graduación femenina supera en 8, 2 puntos porcentuales a la masculina, una diferencia que, aunque continúa siendo elevada, se redujo progresivamente durante los últimos años.

La evolución nacional también refleja una mejora sostenida de la graduación en ESO. Desde el curso 2013-2014, la tasa española aumentó 5,1 puntos, pasando del 77 por ciento al 82,1 por ciento, si bien el máximo de la serie histórica continúa siendo el registrado ruante el curso 2019-2020, marcado por las medidas excepcionales adoptadas durante la pandemia.

Aunque Castilla y León presenta un abandono educativo inferior al conjunto de España y mantiene una elevada continuidad en las etapas postobligatorias, el informe pone de relieve que la Comunidad aún debe reducir en 1,2 puntos su tasa de abandono para cumplir el objetivo europeo fijado para 2030.

 

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