Con las urnas cerradas, Castilla y León registra un dato de participación histórico, un 72,37%, casi 14 puntos por encima de lo registrado en los comicios de 2022, cuando el dato fue de 58,75%.
El Partido Popular ganaría las elecciones autonómicas en Castilla y León, con el 95 por ciento del voto escrutado, que le otorga 33 procuradores de los 82 que compondrán las nuevas Cortes, lo que le obligaría a pactar con Vox, que se consolidaría como la tercera fuerza en la Comunidad, con 14 parlamentarios. Los ‘populares’ mejorarían su resultado de 2022 en dos escaños, y Vox en uno.
El PSOE obtiene 30 procuradores, también dos más respecto a los comicios de 2022. UPL obtendría tres representantes en las Cortes, lo que le permite mantener su representación; mientras que Soria Ya bajaría dos y obtendría un escaño, el mismo que Por Ávila, que mantiene el que posee actualmente.
Con este porcentaje de voto escrutado desaparece del Parlamento Podemos-Alianza Verde, que tenía uno, así como Ciudadanos, que tenía otro, unos resultados que difícilmente cambiarán ya hasta el cien por cien.
