Ponferrada cierra uno de los veranos más cálidos de los últimos años, en un contexto que AEMET ha calificado como el verano más cálido desde que existen registros en Castilla y León. El trimestre estival estuvo marcado por temperaturas muy superiores a los valores habituales y por un importante déficit de precipitaciones, una situación que también tuvo reflejo en El Bierzo.
En el caso concreto de Ponferrada, la temperatura media del verano alcanzó los 23,7 grados, frente a los 23,6 ºC registrados en 2025, mientras que la media de las temperaturas máximas diarias se situó en 31,8 ºC, superando los 31,5 ºC del verano anterior. Estos valores figuran entre las principales efemérides recogidas por AEMET en su balance estacional.
El calor fue especialmente intenso durante junio. En Ponferrada se registró el 23 de junio una temperatura mínima de 22,2 ºC, la más alta registrada hasta entonces para un mes de junio, superando los 21,9 ºC del 17 de junio de 2022. Además, la temperatura media de las máximas durante junio alcanzó los 30,5 ºC, mientras que la media mensual se situó en 22,7 ºC. El mes dejó también tres noches tropicales, cuando el anterior récord para junio era de una sola noche.
Un verano extremadamente cálido y seco
El balance regional de AEMET dibuja un verano excepcional en Castilla y León. La temperatura media fue de 21,9 ºC, 2,6 grados por encima del valor de referencia, mientras que la media de las máximas alcanzó los 30,4 ºC, con una anomalía positiva de 3,1 grados. La media de las mínimas se situó en 13,4 ºC, 2,1 grados por encima de lo habitual.
La estación acumuló 80 días con temperaturas máximas de al menos 25 ºC, frente a los 64 días de media, y 57 jornadas con máximas iguales o superiores a 30 ºC, cuando el valor normal es de 34. Además, se produjeron varios episodios de calor, entre ellos una ola de calor entre el 21 y el 24 de junio, otra entre el 5 y el 9 de julio y un episodio cálido entre el 12 y el 14 de agosto.
La otra característica del verano fue la escasez de precipitaciones. Castilla y León registró una precipitación media de 45 litros por metro cuadrado, un 40% menos respecto al valor de referencia, con diez días de precipitación frente a los once habituales. Junio y julio fueron extremadamente secos, mientras que agosto fue muy cálido y húmedo.
Septiembre prolonga el calor y el otoño apunta a temperaturas elevadas
El calor no ha desaparecido con la llegada del otoño. De hecho, la AEMET señala que septiembre probablemente será extremadamente cálido y prevé que durante los próximos días continúe el tiempo estable, condicionado por una situación de bloqueo anticiclónico, con cielos poco nubosos y ausencia de precipitaciones. Las temperaturas seguirán en valores elevados para estas fechas, especialmente las máximas, que serán más propias del verano al menos hasta el sábado.
De cara al conjunto del otoño meteorológico, que comprende septiembre, octubre y noviembre, la predicción estacional de AEMET apunta a un trimestre cálido en Castilla y León, con un 70% de probabilidad de que las temperaturas se sitúen por encima del valor de referencia.
En cuanto a las precipitaciones, el escenario más probable es que el trimestre sea húmedo o normal, con una baja probabilidad de que resulte seco, aunque AEMET mantiene incertidumbre en el suroeste de la comunidad. Por tanto, la previsión no apunta a repetir durante todo el otoño el marcado déficit pluviométrico registrado durante el verano.
Así, Ponferrada y El Bierzo encaran el cambio de estación después de un verano excepcionalmente cálido y seco, con varios registros históricos en la capital berciana, mientras las previsiones apuntan a que el calor seguirá siendo protagonista durante buena parte del inicio del otoño y a que las precipitaciones podrían recuperar valores normales o incluso situarse por encima de ellos durante el trimestre.
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