El humo de los incendios disparó la contaminación en Ponferrada durante 2025

Ecologistas en Acción advierte de que la capital berciana superó los nuevos límites europeos de partículas y vincula el repunte de la contaminación al cambio climático, los incendios y el aumento del consumo de petróleo

22 de Junio de 2026
Actualizado: 22 de Junio de 2026 a las 12:56
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El sol enrojecido por el humo de los incendios en Ponferrada César Hornija ICAL
El sol enrojecido por el humo de los incendios en Ponferrada César Hornija ICAL

Ponferrada figura entre las áreas urbanas de Castilla y León con mayores problemas de calidad del aire durante 2025, según el informe anual elaborado por la organización Ecologistas en Acción. El estudio concluye que la ciudad berciana, junto a Burgos y Valladolid, registró niveles de contaminación que superan los nuevos límites fijados por la Unión Europea y que deberán cumplirse antes de 2030.

El informe, titulado La calidad del aire en el Estado español durante 2025, analiza los datos obtenidos en 780 estaciones oficiales de medición repartidas por todo el país, entre ellas 44 ubicadas en Castilla y León.

En el caso de Ponferrada, Ecologistas en Acción señala que las partículas en suspensión (PM10 y PM2,5) presentaron una de las peores situaciones de la comunidad. Según la organización, una estación de medición de la ciudad superó los nuevos valores límite diarios establecidos por la normativa europea, situando a la capital berciana entre las áreas urbanas más afectadas por este contaminante.

El estudio atribuye parte del empeoramiento de la calidad del aire a las elevadas temperaturas registradas durante el verano de 2025, especialmente durante las olas de calor de junio, julio y agosto. También apunta a la influencia de los incendios forestales registrados durante el pasado mes de agosto, que contribuyeron a incrementar la presencia de partículas contaminantes en la atmósfera.

Además, Ecologistas en Acción destaca que el consumo de petróleo alcanzó en España su nivel más elevado desde 2011, impulsado principalmente por el aumento de los combustibles destinados al transporte por carretera y la aviación, un factor que también habría contribuido al deterioro de la calidad del aire.

El sol enrojecido por el humo de los incendios en Ponferrada César Hornija ICAL
El sol enrojecido por el humo de los incendios en Ponferrada César Hornija ICAL

 

Aunque las partículas en suspensión mejoraron respecto a ejercicios anteriores en términos generales, la organización alerta de un empeoramiento de los niveles de dióxido de nitrógeno y, especialmente, de ozono, que alcanzó en 2025 sus concentraciones más elevadas desde antes de la pandemia.

La entidad ecologista recuerda que, si se toman como referencia los valores recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), más estrictos que los límites legales europeos, la totalidad de la población de Castilla y León estuvo expuesta durante el pasado año a niveles de contaminación considerados perjudiciales para la salud.

En este contexto, la organización insiste en que la contaminación atmosférica continúa siendo la principal causa ambiental de mortalidad. Según datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente citados en el informe, en 2023 fallecieron prematuramente unas 450 personas en Castilla y León por enfermedades agravadas por la mala calidad del aire.

Ecologistas en Acción considera que la reducción del tráfico motorizado, el impulso del transporte público, la movilidad peatonal y ciclista, el ahorro energético y una mejor planificación de las políticas ambientales son algunas de las medidas necesarias para mejorar la calidad del aire en las ciudades. Además, recuerda que muchas localidades de más de 50.000 habitantes siguen sin implantar plenamente las zonas de bajas emisiones exigidas por la normativa estatal.

 

Humo por incendios en Ponferrada 5
Humo por incendios en Ponferrada 5

 

¿Qué riesgos tienen estas partículas para la salud?

 

La presencia de partículas en suspensión (PM10 y PM2,5) supone un riesgo para la salud porque, debido a su reducido tamaño, pueden penetrar en el sistema respiratorio e incluso alcanzar el torrente sanguíneo. La exposición continuada a niveles elevados de estas partículas se asocia con un mayor riesgo de enfermedades respiratorias y cardiovasculares, así como con el agravamiento de patologías como el asma, la bronquitis crónica o la EPOC. Los grupos más vulnerables son los niños, las personas mayores y quienes padecen problemas cardíacos o pulmonares previos. Además, organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierten de que la contaminación por partículas está relacionada con un aumento de la mortalidad prematura y constituye uno de los principales riesgos ambientales para la salud pública.

 

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