El tren Alvia 00626, que conecta Barcelona con A Coruña y realiza parada en Ponferrada, acumula un retraso que supera las cinco horas, según han confirmado fuentes oficiales. Este incidente ha generado complicaciones significativas para los viajeros afectados durante las últimas semanas, quienes están experimentando tiempos de viaje superiores al doble del estimado inicialmente.
La demora se debe principalmente a la presencia de grandes fragmentos de plástico que obstaculizan la vía férrea, fenómeno vinculado a las fuertes rachas de viento provocadas por la borrasca Nils. Esta situación meteorológica ha activado una alerta naranja en las provincias de Barcelona y Tarragona, donde se registraron ráfagas que superaron los 160 kilómetros por hora.
Dichos vientos no solo han impactado el servicio ferroviario, sino también el tráfico aéreo desde el aeropuerto barcelonés, y han provocado desprendimientos en diferentes puntos geográficos.

Renfe ha informado que los grandes plásticos atrapados entre la catenaria dificultan el restablecimiento normal del servicio. Por su parte, desde Adif, entidad responsable de la infraestructura ferroviaria, detallaron mediante sus redes sociales oficiales que:
“En la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona se detectaron varios plásticos sobre la catenaria entre L'Arboç y Vilafranca del Penedès. Esto ha requerido movilizar al personal técnico especializado para solventar esta incidencia lo antes posible.”
El tren afectado partió ya desde la estación de Sants (Barcelona), pero circula con un retraso aproximado de cinco horas. Esta situación implica que su llegada habitual a Ponferrada, prevista para las 18:37 horas, se verá desplazada hasta bien entrada la noche.
