Las antípodas del Bierzo que no lo son tanto, con valles de viñas y carbón

A pesar de estar en el punto diametralmente opuesto del planeta, la región de Canterbury, en la Isla Sur de Nueva Zelanda, guarda curiosas similitudes con la comarca berciana

17 de Diciembre de 2018
Actualizado: 15 de Enero de 2019 a las 11:04
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¿En qué parte del mundo aparecerías si cavaras un túnel bajo tus pies en el centro de Ponferrada que atravesara el centro de la Tierra? Pues en medio de un bosque en una de las colinas de Hundalee, en Canterbury, una de las 16 regiones que forman Nueva Zelanda, en la Isla Sur. Ahí están las antípodas "más exactas" de la comarca del Bierzo. Y es que se puede calcular la antípoda de cualquier lugar del mundo sabiendo sus coordenadas de latitud y longitud y ahora, incluso, se puede hacer de una forma más rápida y sencilla a través de páginas web o herramientas como Antipode Map.

Un simple movimiento del cursor sobre el mapamundi permite comprobar que la mayor parte del planeta no puede encontrar su correspondencia en tierra firme y se topa con el azul intenso de los océanos. Y así, la mayor parte del Bierzo coincide con esta zona neozelandesa, mientras que otras como el Bierzo Alto y el Alto Sil se pierden en el Pacífico. Es el lugar más alejado de la Tierra para un berciano, pero aún así no son tan diferentes ambos territorios.

Zonas montañosas y llanuras conviven en este territorio de la costa oeste de la isla sur neozelandesa. Antes de la llegada de los maoríes colonos en el siglo XIII, estaba cubierta por bosques de matorrales y hayas, pero los incendios forestales destruyeron gran parte de su riqueza forestal, abriéndose paso los pastizales. Sólo un diez por ciento de esta cubierta forestal sobrevivió y el siglo pasado los colonos europeos empezaron a introducir otras especies no autóctonas, como el ciprés y el pino, que fueron suplantando gradualmente a la vegetación nativa.

Las vistas desde la carretera de Hundalee. Las reservas de carbón de Nueva Zelanda, entre ellas las de lignito y antracita de Canterbury.

Así, el Bierzo y Canterbury cuentan con algunos recursos económicos comunes como la agricultura y el turismo o sectores energéticos como el carbón y la energía hidroeléctrica. Y es que en esta región también hay cuenca minera, donde se extraen lignito y antracita en alguna de las 18 minas de carbón -según datos de hace un año- que hay en Nueva Zelanda. La mayoría son explotaciones a cielo abierto, que producen carbón para uso doméstico y para la exportación. Así, con una tradición minera de más de un siglo -las primeras minas fueron abiertas por colonos ingleses en torno a 1860-, en la otra punta del mundo también debaten sobre el futuro del sector, con el conflicto entre los partidarios de la minería y los proteccionistas del medio ambiente.

Por otro lado, allí también tienen un sector del vino creciente. Destacan los extensos viñedos de Waipara Walley, donde elaboran principalmente vinos de las variedades pinot noir, riesling y chardonnay, constituyendo una de las áreas vitivinícolas más nuevas y de rápido desarrollo de Nueva Zelanda. Además, Waipara es cuna del histórico ferrocarril Weka Pass Railway, que funciona algunos domingos específicos para viajar a través de 14 kilómetros de la línea original Hurunui-Bluff Main Trunk, construida en 1882. Algo así como lo que podría ser  en el Bierzo la línea ferroviaria entre Ponferrada y Villablino, el soñado tren turístico Ponfeblino.

Los viñedos de Waipara Valley en otoño. El histórico ferrocarril Weka Pass Railway, un tren turístico con locomotoras de vapor y diésel.