El uso de la madera en el mobiliario de las viviendas reduce la huella de carbono considerablemente

Enseguida, vemos cómo la madera cumple los objetivos de desarrollo sostenible y, además, encaja en cualquier estilo de decoración.

07 de Abril de 2026
Actualizado: 07 de Abril de 2026 a las 14:23
Ejemplo real de mesas redondas fabricadas artesanalmente (fuente de la imagen: Decowood)

 

 

Cada año, España emite más de 279 millones de toneladas de gases de efecto invernadero. El principal protagonista de todos ellos es el dióxido de carbono, que supone prácticamente la totalidad de los GEI que el país produce. Aunque, en la última década, la tendencia general ha sido a la baja, todavía se deben implementar más medidas que contribuyan a esta disminución del CO₂ y otros gases que, como el metano y el óxido nitroso (coloquialmente, «gas de la risa»), no contribuyen a mejorar la calidad del aire que respiramos. Con este pretexto de sostenibilidad medioambiental, se han establecido Zonas de Bajas Emisiones en municipios con más de 50.000 habitantes, se ha impulsado la compra de vehículos eléctricos, se ha promovido la instalación de paneles solares a nivel particular y, en el sector de la decoración de interiores, se ha apostado por el uso de materiales naturales como la madera.

Mientras que los plásticos tardan entre un siglo y mil años en descomponerse (así lo indica Ecoembes), la madera se degrada con bastante rapidez: en función del tipo, entre uno y dos años. Esto reduce significativamente el impacto medioambiental. Además, existen organismos que —como los hongos xilófagos— se alimentan de la madera. Por tanto, un mueble decowood —que ha sido fabricado artesanalmente con este material—, una vez desechado porque ya no sirva, va a generar (si es que genera algo) menos residuos que cualquier mueble fabricado en plástico o incluso metal; las latas de aluminio, por ejemplo, tardan un mínimo de 10 años en descomponerse.

Por todo lo anterior, la Unión Europea ha establecido unos requisitos mínimos de diseño ecológico que los fabricantes de muebles deben cumplir. El objetivo es garantizar que el sector de la decoración de interiores ayude a reducir la huella de carbono con la distribución de muebles «más duraderos, fiables, reutilizables, actualizables, reparables, reciclables y fáciles de mantener».

Enseguida, vemos cómo la madera cumple los objetivos de desarrollo sostenible y, además, encaja en cualquier estilo de decoración.

 

El concepto slow furniture ya no es una utopía

Desde la Revolución Industrial del siglo XVIII —que tuvo su epicentro en Reino Unido, se extendió por Europa y, finalmente, alcanzó a todo el mundo—, la producción en cadena (también conocida como producción en masa) ha estado siempre presente en las empresas dedicadas a la fabricación de muebles.

Actualmente, muchas de estas compañías delegan el diseño de sus muebles en las máquinas y, hoy día, también en la inteligencia artificial. Por lo general, apoyarse tanto en la automatización se traduce en más cantidad en menos tiempo, con peor calidad y a costa de un impacto medioambiental mayor. Como alternativa a esta forma de trabajar, ha surgido el concepto slow furniture, cuya existencia no se entiende sin la manufactura, es decir, sin el buen hacer de un equipo profesional que fabrique los muebles artesanalmente.

 

Mobiliario que encaja a la perfección en las casas sostenibles

En este contexto, la madera destaca como material altamente apropiado para un mobiliario respetuoso con el medioambiente. Asimismo, el concepto de slow furniture se alinea perfectamente con los propósitos de las casas bioclimáticas, aquellas en las que se han utilizado materiales naturales tanto en la estructura arquitectónica como en la decoración.

Los catálogos de empresas como Decowood, que este 2026 cumplirá once años, incluyen toda clase de muebles fabricados y decorados a mano

  • mesas de comedor,
  • mesitas de noche y escritorios,
  • cabeceros en tono roble,
  • sillas con reposabrazos de madera de olmo,
  • estanterías y librerías de madera maciza,
  • muebles de baño de chapa de fresno.

Además de estas y otras soluciones similares, también hay muebles slow furniture multifuncionales. Un claro ejemplo es el banco zapatero, que permite sentarse sobre él cómodamente. Asimismo, se pueden colocar cojines por encima, para decorarlo y que resulte más confortable, a la vez que mantiene el calzado bien recogido y ordenado.

 

La madera, una gran aliada que disminuye por sí misma el CO₂

Según la Organización de Consumidores y Usuarios, casi la mitad de los españoles afirman estar bastante o muy preocupados por los perjuicios que causa la contaminación. El uso de la madera en la decoración de interiores contribuiría a reducir este impacto negativo por dos razones fundamentales:

  1. Porque las actividades relacionadas con la extracción de madera y su uso no generan el volumen de emisiones de gases de efecto invernadero que sí causa la quema de combustibles fósiles (principal responsable de emisiones de CO₂ a nivel global, según la European Panel Federation).
  2. Porque, durante el tiempo que el árbol del que procede permanece con vida, la madera ha estado absorbiendo el dióxido de carbono presente en la atmósfera.

 

CEI-Bois confía en el uso de este material para el futuro

Por las dos razones anteriores, CEI-Bois (la Confederación Europea de Industrias de la Madera) considera que, sólo con aumentar en un 4 % la utilización de madera en Europa, se podría evitar la liberación de 150 millones de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera; algo más de la mitad de las toneladas que España genera al año hoy por hoy.Asimismo, la madera ofrece muchas otras ventajas, que podrían resumirse en:

  • Alto nivel de aislamiento térmico y acústico (gracias a la celulosa, que absorbe las ondas sonoras);
  • A causa de su alta higroscopicidad, disminuye la humedad presente en el ambiente;
  • Posibilidad de reciclarla y reutilizarla varias veces;
  • Facilita el cumplimiento de protocolos internacionales como el de Kioto, el Acuerdo de París y los ODS actuales;
  • Es un material natural más económico que otras opciones que, como el mármol, también se tienden a utilizar en la decoración de interiores.