Desde el inicio de la campaña de vacunación, se ha informado el desarrollo de Covid-19 en personas que han recibido una o ambas dosis de la vacuna. Todavía es escaso el registro de infecciones de personas que han pasado la enfermedad o que están vacunadas y aún es muy pronto para la vuelta a la normalidad absoluta. Distintos estudios han descubierto infecciones entre un 10% y menos de 1% de personas inmunizadas, según el momento, el colectivo, el lugar de la investigación y la pauta de vacunación. Estas personas que han conseguido la inmunidad por las vacunas o son asintomáticas de forma natural pueden propagar el coronavirus aunque no lleguen a desarrollar la enfermedad.
Estos datos subrayan la importancia crítica de las medidas continuas de mitigación de la salud pública (enmascaramiento, distanciamiento físico, detección diaria de síntomas y pruebas periódicas), incluso en entornos con una alta incidencia de vacunación, hasta que se alcance la inmunidad colectiva.
Científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de California (UCLA) y de la de San Diego (UCSD), publicaron el pasado mes de marzo en The New England Journal of Medicine (NEJM) los resultados de una investigación de carácter interno: “El riesgo absoluto de dar positivo para el SARS-CoV-2 [coronavirus causante de la covid] después de la vacunación fue del 1,19% entre los trabajadores sanitarios de la UCSD y del 0,97% entre los de UCLA; estas tasas son superiores a los riesgos notificados en los ensayos de la vacuna contra el coronavirus ARNM-12731 [Moderna] y la vacuna BNT162b2.2 [Pfizer-BioNTech]”
Las variantes de rápida propagación del coronavirus conllevan mutaciones que le permiten escapar de parte de la respuesta inmune creada naturalmente o mediante la vacunación, según un nuevo estudio publicado en Science por científicos de EE UU, Alemania y Países Bajos. Los investigadores se centraron en tres mutaciones principalmente: K417N, E484K y N501Y. Solas o combinadas, estas se localizan en la mayoría de las principales variantes de SARS-CoV-2 y afectan a la espícula, la puerta de entrada del patógeno a la célula humana. Los científicos determinaron que algunos anticuerpos pierden capacidad de neutralizar eficazmente el virus cuando las mutaciones están presentes.
El neurólogo de la Facultad de Medicina Monte Sinaí (EE UU) Seth M. Glickenhaus, autor principal de un estudio sobre reinfección en jóvenes publicado en The Lancet recalca la importancia de incluir en la vacunación masiva a todos los grupos de edad ante las reinfecciones: “Nuestros hallazgos indican que se produce reinfección por SARS-CoV-2 en adultos jóvenes. A pesar de haber sufrido una infección previa, los jóvenes pueden contraer el virus de nuevo y todavía pueden transmitirlo a otros. Este es un punto importante a conocer y recordar a medida que continúan los despliegues de vacunas. Los jóvenes deben recibir la vacuna siempre que sea posible, ya que la vacunación es necesaria para aumentar las respuestas inmunitarias, prevenir la reinfección y reducir la transmisión.”
Según los autores, el estudio muestra que los anticuerpos inducidos por la infección por el SARS-CoV-2 son en gran medida protectores pero no terminan de proteger contra la reinfección de los jóvenes. Este trabajo de investigación realizó un seguimiento, entre mayo y noviembre de 2020, a más de 3000 miembros del cuerpo de marines de los Estados Unidos. Los resultados esclarecieron que el 10% de los participantes que había superado la enfermedad anteriormente se volvieron a infectar. La investigación acabó determinando que aquellos que no tenía inmunidad eran cinco veces más propensos a volver a infectarse que los participantes que presentaban anticuerpos, aunque estos últimos mostraban algún riesgo de reinfección.
Estos datos subrayan la importancia crítica de las medidas continuas de mitigación de la salud pública (enmascaramiento, distanciamiento físico, detección diaria de síntomas y pruebas periódicas), incluso en entornos con una alta incidencia de vacunación, hasta que se alcance la inmunidad colectiva.
Científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de California (UCLA) y de la de San Diego (UCSD), publicaron el pasado mes de marzo en The New England Journal of Medicine (NEJM) los resultados de una investigación de carácter interno: “El riesgo absoluto de dar positivo para el SARS-CoV-2 [coronavirus causante de la covid] después de la vacunación fue del 1,19% entre los trabajadores sanitarios de la UCSD y del 0,97% entre los de UCLA; estas tasas son superiores a los riesgos notificados en los ensayos de la vacuna contra el coronavirus ARNM-12731 [Moderna] y la vacuna BNT162b2.2 [Pfizer-BioNTech]”
Las variantes de rápida propagación del coronavirus conllevan mutaciones que le permiten escapar de parte de la respuesta inmune creada naturalmente o mediante la vacunación, según un nuevo estudio publicado en Science por científicos de EE UU, Alemania y Países Bajos. Los investigadores se centraron en tres mutaciones principalmente: K417N, E484K y N501Y. Solas o combinadas, estas se localizan en la mayoría de las principales variantes de SARS-CoV-2 y afectan a la espícula, la puerta de entrada del patógeno a la célula humana. Los científicos determinaron que algunos anticuerpos pierden capacidad de neutralizar eficazmente el virus cuando las mutaciones están presentes.
El neurólogo de la Facultad de Medicina Monte Sinaí (EE UU) Seth M. Glickenhaus, autor principal de un estudio sobre reinfección en jóvenes publicado en The Lancet recalca la importancia de incluir en la vacunación masiva a todos los grupos de edad ante las reinfecciones: “Nuestros hallazgos indican que se produce reinfección por SARS-CoV-2 en adultos jóvenes. A pesar de haber sufrido una infección previa, los jóvenes pueden contraer el virus de nuevo y todavía pueden transmitirlo a otros. Este es un punto importante a conocer y recordar a medida que continúan los despliegues de vacunas. Los jóvenes deben recibir la vacuna siempre que sea posible, ya que la vacunación es necesaria para aumentar las respuestas inmunitarias, prevenir la reinfección y reducir la transmisión.”
Según los autores, el estudio muestra que los anticuerpos inducidos por la infección por el SARS-CoV-2 son en gran medida protectores pero no terminan de proteger contra la reinfección de los jóvenes. Este trabajo de investigación realizó un seguimiento, entre mayo y noviembre de 2020, a más de 3000 miembros del cuerpo de marines de los Estados Unidos. Los resultados esclarecieron que el 10% de los participantes que había superado la enfermedad anteriormente se volvieron a infectar. La investigación acabó determinando que aquellos que no tenía inmunidad eran cinco veces más propensos a volver a infectarse que los participantes que presentaban anticuerpos, aunque estos últimos mostraban algún riesgo de reinfección.
