Multas por circular sin seguro en León: cuándo un seguro temporal para coche te puede evitar un susto caro

12 de Enero de 2026
Actualizado: 12 de Enero de 2026 a las 17:12
Guardar
iStock 2180203480
iStock 2180203480

León se ha situado en los últimos años a la cabeza de las sanciones por circular sin el seguro obligatorio. Solo en 2023 se tramitaron más de dos mil multas en la provincia y más de 11.000 en el conjunto de Castilla y León, una cifra que no deja de crecer y que preocupa a las autoridades de tráfico. Pero detrás de esos números hay historias muy concretas: coches que pasan meses parados, vehículos recién comprados, traslados a la ITV o trayectos cortos al pueblo que acaban convirtiéndose en un susto caro por no tener la póliza en regla.

A muchos conductores les sorprende descubrir, en un control rutinario o tras un pequeño golpe, que su coche aparece como “sin seguro” en los registros. A veces por descuido, otras por intentar ahorrar unos euros cancelando la póliza antes de tiempo. En este contexto, los seguros temporales para coche se han convertido en una herramienta útil para quienes solo necesitan usar el vehículo en momentos puntuales, evitando caer en la tentación —y el riesgo— de circular totalmente desprotegidos.

 

León, líder en sanciones por circular sin seguro

 

La Dirección General de Tráfico viene advirtiendo de que cada vez se detectan más vehículos circulando sin seguro por las carreteras de Castilla y León. En 2023 se registraron más de 11.000 sanciones en la comunidad y más de 2.200 solo en la provincia de León, que encabeza el ranking autonómico. Es decir, León concentra un porcentaje muy significativo de los expedientes abiertos por este motivo.

Traducido al día a día, esto supone más de una treintena de conductores multados cada jornada en Castilla y León por no tener el seguro obligatorio al día. Muchos de esos expedientes se abren en controles rutinarios de la Guardia Civil de Tráfico, pero otros se destapan tras un accidente, cuando el daño económico y personal puede ser muy superior a la simple multa administrativa.

En paralelo, también crecen los siniestros en los que se ve implicado un vehículo sin asegurar. En esos casos entra en juego el Consorcio de Compensación de Seguros, que adelanta las indemnizaciones a las víctimas para que no se queden desprotegidas, pero después reclama el dinero al propietario del vehículo no asegurado. Esa deuda puede acompañar al conductor durante años y afectar a su economía familiar de forma muy seria.

Otro dato relevante es que no solo se sanciona a vehículos que circulan por grandes vías o autovías. Muchas de las denuncias se levantan en carreteras secundarias de la provincia, accesos a pueblos, travesías o incluso en cascos urbanos, donde un simple desplazamiento aparentemente inofensivo puede terminar en una multa elevada.

 

Qué supone realmente circular sin seguro

 

Conducir un coche sin el seguro obligatorio no es una simple “multa más” del catálogo de infracciones de tráfico. Es una de las sanciones más altas y con más consecuencias a medio y largo plazo para el bolsillo del infractor y, en algunos casos, para su patrimonio.

 

Sanción económica y otras consecuencias

  • Multa económica elevada.
    La sanción por circular sin seguro puede ir desde algo más de 600 euros hasta superar con creces los 3.000, según el tipo de vehículo, si estaba circulando o estacionado, el tiempo que lleva sin póliza y si hay reincidencia. En un turismo, lo habitual cuando se detecta circulando es que la multa ronde fácilmente los 1.000–1.500 euros, una cantidad que supera de largo el coste de un seguro anual básico.
  • Inmovilización y depósito del vehículo.
    Además de la sanción económica, el coche puede ser precintado y trasladado a un depósito municipal. No podrá volver a circular hasta que se contrate un seguro y se abonen los gastos de estancia. Si el vehículo tarda varios días o semanas en retirarse, el coste del depósito puede dispararse y convertirse en un problema añadido.
  • Responsabilidad civil frente a terceros.
    Si el coche sin asegurar provoca un accidente, el Consorcio paga inicialmente los daños, pero después reclama todo al propietario y, en su caso, al conductor. Hablamos de cantidades que pueden ir desde unos pocos cientos de euros por un golpe leve hasta indemnizaciones de por vida si hay víctimas con lesiones graves o incapacidad. Esa reclamación no desaparece y puede dar lugar a embargos de nóminas, cuentas o propiedades.
  • Antecedentes en el historial del vehículo.
    Aunque no se trate de un delito, el hecho de haber sido sancionado por circular sin seguro queda reflejado en los registros administrativos y no es precisamente una buena carta de presentación si posteriormente se quiere vender el coche o si surgen nuevos siniestros.

Todo esto hace que circular sin seguro sea, probablemente, uno de los peores “ahorros” posibles. Lo que a corto plazo parece evitar el gasto de una póliza termina traduciéndose en una sanción que puede equivaler a varios años de seguro… o a una deuda muy difícil de afrontar si hay un siniestro grave con daños personales.

 

“La multa por ir sin seguro puede equivaler a varios años de póliza… y el verdadero riesgo llega cuando hay un accidente con daños personales”

 

Casos habituales en León: coches parados, ITV y compra-venta

 

Cuando se analizan los expedientes abiertos por circular sin seguro, muchos de los vehículos sancionados no son coches que circulan a diario por la autovía, sino todo lo contrario: son coches “olvidados”, que se usan muy poco, pero que precisamente por ese motivo se descuidan más.

 

Coches “de pueblo” o que pasan meses parados

En comarcas como El Bierzo, La Cabrera o La Montaña leonesa es frecuente tener un coche que solo se usa en vacaciones, fines de semana, campañas agrícolas o visitas puntuales. A veces se deja caducar el seguro “porque total, el coche no se mueve”, pero basta un trayecto al médico, un viaje familiar o un traslado al taller para que un control de la Guardia Civil detecte la falta de póliza.

También es habitual que estos coches pasen largas temporadas aparcados en la calle o en fincas privadas, y que el propietario no sea consciente de que, si están en la vía pública, también deben tener seguro aunque no se utilicen a diario. Esa falsa sensación de que “como casi no lo uso, no pasa nada” es la que acaba en una sanción importante.

 

Vehículos camino de la ITV

Otro supuesto muy habitual son los coches que llevan tiempo parados, sin ITV y sin seguro, y que se quieren mover solo para pasar la inspección. Muchos conductores asumen erróneamente que “por un trayecto corto no pasa nada” y precisamente en ese desplazamiento se encuentran con un control o, peor aún, con un accidente leve que destapa la falta de seguro y la ITV caducada al mismo tiempo.

En estos casos, el conductor se enfrenta a un posible “doble problema”: la sanción por circular sin seguro, y la sanción por no tener la ITV al día. El resultado final puede ser una factura muy alta para un vehículo que quizá apenas se iba a seguir utilizando.

 

Compra-venta entre particulares

La compra-venta de coches entre particulares también genera más de una situación de riesgo. Quien vende a veces da de baja el seguro el mismo día de la firma para ahorrarse el último mes, y quien compra cree que “todavía está cubierto” hasta que contrata su póliza. En esa especie de limbo temporal, el coche puede estar circulando sin ningún seguro en vigor, con ambas partes convencidas de que el otro se ha hecho cargo.

Algo similar ocurre cuando el comprador necesita desplazarse a otra provincia para recoger el vehículo y volver conduciendo a León. Si no se ha organizado bien la cobertura, puede estar recorriendo cientos de kilómetros sin póliza válida y sin ser consciente de ello.

 

Otros casos cada vez más frecuentes

  • Vehículos de sustitución entre particulares (dejar el coche a un familiar o amigo durante unos días).
  • Coches clásicos o de colección que se sacan muy de vez en cuando para concentraciones o rutas.
  • Vehículos importados que todavía están en trámites administrativos y no tienen una póliza estándar.

En todos ellos, la tentación de “total, son solo unos días” puede acabar saliendo muy cara.

 

Cuándo tiene sentido un seguro temporal para coche

 

En todos estos casos hay una alternativa legal para evitar tanto la multa como el riesgo económico:  el seguro temporal para coche, también conocido como seguro por días. Se trata de pólizas diseñadas específicamente para dar cobertura al vehículo durante un periodo corto y muy concreto.

Un seguro temporal puede ser útil cuando:

  • Solo necesitas mover el coche unos días concretos (por ejemplo, para ir a la ITV o desde el pueblo hasta la ciudad).
  • Has comprado o vendido un vehículo y quieres cubrir los primeros días hasta decidir qué seguro anual contratar o hasta que se formalice el cambio de titularidad.
  • Vas a traer un coche desde otra provincia o desde el extranjero, y necesitas cobertura para el viaje de vuelta mientras resuelves los trámites.
  • Tienes un vehículo que permanece largas temporadas parado, pero quieres que esté cubierto en momentos puntuales de uso, como vacaciones o puentes señalados.
  • Participas en eventos, concentraciones o desplazamientos puntuales en los que prefieres no asumir ningún riesgo circulando sin póliza.

 

Cuándo no es la mejor opción

Es importante tener en cuenta que el seguro temporal:

  • No está pensado como sustituto de un seguro anual para coches de uso diario.
  • No suele ofrecer coberturas tan amplias como las pólizas a todo riesgo, aunque sí cubre la responsabilidad civil obligatoria y otras garantías básicas.
  • Puede resultar más caro si se utiliza de forma continuada en lugar de contratar un seguro anual tradicional.

En resumen, tiene sentido como herramienta para casos muy concretos y acotados en el tiempo, pero no para quienes usan el coche todos los días.