No es celulitis ni obesidad: descubre el lipedema, la enfermedad invisible de las mujeres

Muchas mujeres pasan años intentando entender qué ocurre con sus piernas. Dietas, ejercicio, suplementos de herbolario para mejorar la circulación… y aun así, la sensación de pesadez y la acumulación de volumen no cesan.

14 de Marzo de 2026
Actualizado: 14 de Marzo de 2026 a las 19:18
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Muchas mujeres pasan años intentando entender qué ocurre con sus piernas. Dietas, ejercicio, suplementos de herbolario para mejorar la circulación… y aun así, la sensación de pesadez y la acumulación de volumen no cesan.

Puede que la respuesta no esté en la falta de esfuerzo ni en los hábitos de vida, sino en una enfermedad a menudo infradiagnosticada y que afecta casi exclusivamente a mujeres: el lipedema.

 

¿Qué es exactamente el lipedema?

 

El lipedema es un trastorno crónico del tejido adiposoque provoca una acumulación anormal de grasa en las piernas y, en ocasiones, en los brazos.

Lo más frustrante es que esta “grasa rebelde” no responde a las dietas ni al ejercicio físico. Muchas mujeres con lipedema practican deporte de forma habitual y cuidan su alimentación, pero no ven ningún cambio.

Además, el lipedema no es solamente una cuestión estética. Con frecuencia va acompañado de dolor, sensación de pesadez e inflamación persistente. En fases más avanzadas incluso puede afectar a la movilidad y a la calidad de vida.

Se estima que entre el 10 % y el 18 % de las mujeres podrían padecer lipedema, aunque muchas todavía no han sido diagnosticadas correctamente.

 

Síntomas que pueden alertar de un lipedema

 

Detectar el lipedema no siempre es sencillo, especialmente en sus primeras fases. Sin embargo, existen algunas señales bastante características:

  • Desproporción entre la parte superior e inferior del cuerpo
  • Sensación de pesadez o dolor en las extremidades
  • Hinchazón que empeora a lo largo del día
  • Moratones sin causa aparente.
  • Sensibilidad al tacto en la zona afectada
  • Acumulación de grasa que no mejora con dieta o ejercicio

 

En muchos casos los pies y las manos no están afectados, lo que crea una especie de “anillo” visible que marca el límite de la inflamación.

 

¿Por qué se confunde con otros problemas?

 

Es muy común que el lipedema se confunda con problemas de insuficiencia venosa crónica o linfedema.

Aunque el lipedema no nace como un problema vascular, el exceso de grasa acumulada termina ejerciendo presión sobre los vasos sanguíneos que se rompen con facilidad, lo que explica esos hematomas que aparecen “de la nada”. Además, la sensación de hinchazón puede empeorar al final del día o por el calor.

También es habitual confundirlo con la celulitis, sobre todo en sus primeras etapas ya que en ambos casos la piel tiene una apariencia irregular. Sin embargo, el lipedema suele ir acompañado de dolor sensibilidad al tacto (no es un simple problema estético). Y, como ya adelantamos, no mejora al cambiar la dieta o de hábitos de vida, algo que sí puede ocurrir con la celulitis.

 

Diagnóstico: la importancia de acudir a especialistas

 

El diagnóstico del lipedema es fundamentalmente clínico. No existe un análisis de sangre que lo detecte, por lo que la experiencia del profesional es vital.

En la valoración médica se tienen en cuenta factores como:

 

  • Antecedentes hormonales: suele empeorar en etapas de la vida como la pubertad, el embarazo o la menopausia.
  • Simetría: el lipedema siempre afecta a ambas piernas por igual.
  • Textura de la piel: al tacto se pueden notar pequeños nódulos de grasa.
  • Pruebas complementarias: a veces se realizan pruebas complementarias como ecografías vasculares o estudios del sistema linfático para descartar otras patologías con síntomas similares.

 

Recibir un diagnóstico adecuado es fundamental porque permite establecer un plan de tratamiento personalizado y evitar años de tratamientos ineficaces.

 

Tratamiento del lipedema: un enfoque integral

 

Aunque el lipedema no tiene una cura definitiva, existen tratamientos que ayudan a controlar sus síntomas y frenar su progresión. El abordaje multidisciplinar es el que mejor funciona y suele incluir:

  • Drenaje linfático manual
  • Terapia compresiva
  • Medicina vascular y Endocrinología
  • Nutrición antiinflamatoria
  • Fisioterapia especializada

 

En casos más avanzados también puede valorarse tratamientos quirúrgicos como la liposucción asistida por agua (WAL).

Sin embargo, cada vez más especialistas abogan por los tratamientos conservadores y personalizados, sobre todo en las primeras fases de la enfermedad.

En España, centros especializados  como Clínicas Simarro han desarrollado un enfoque integral centrado en el diagnóstico precoz y el tratamiento no quirúrgico del lipedema.

Su metodología combina medicina vascular, fisioterapia, nutrición y terapias específicas para mejorar la circulación y aliviar los síntomas.

El objetivo es que la paciente recupere la ligereza en sus piernas y vuelva a disfrutar de los paseos sin que el dolor sea el protagonista.

 

Escuchar al cuerpo y buscar respuestas

 

El lipedema ha pasado desapercibido durante mucho tiempo, pero cada vez más especialistas están ayudando a visibilizarlo y mejorar su diagnóstico. Reconocer sus síntomas y consultar con profesionales especializados puede ser el primer paso para encontrar soluciones.