Síndrome de piernas inquietas: síntomas, causas y nuevas formas para poder descansar

Son las dos de la madrugada. Carmen lleva cuarenta minutos dando vueltas en la cama. No tiene ansiedad, tampoco padece un insomnio convencional ni ha tomado demasiado café a lo largo del día. Tiene hormigueo, tensión y la necesidad imperiosa de mover las

09 de Marzo de 2026
Actualizado: 09 de Marzo de 2026 a las 09:29
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Son las dos de la madrugada. Carmen lleva cuarenta minutos dando vueltas en la cama. No tiene ansiedad, tampoco padece un insomnio convencional ni ha tomado demasiado café a lo largo del día. Tiene hormigueo, tensión y la necesidad imperiosa de mover las piernas, algo que le sucede cada noche en el momento en que intenta quedarse quieta en la camina. Para resolverlo, se levanta, camina por el pasillo y vuelve a la cama. Diez minutos de alivio. Luego vuelve a empezar.

Esta situación es más común de lo que parece. Carmen padece el síndrome de piernas inquietas (SPI), un trastorno neurológico caracterizado por una sensación molesta en las piernas que obliga irresistiblemente a moverlas. Para quienes lo padecen, hay fármacos dopaminérgicos que ayudan a superar esta situación, a los que se suman otras alternativas como medicamentos antiepilépticos. Ahora, además, también se utilizan productos con CBD como los disponibles en CBDacasa para lograr una mayor relajación.

 

Qué es y cómo se manifiesta el SPI

 

Pero, realmente, ¿qué es el Síndrome de Piernas Inquietas? Elsíndrome de las piernas inquietas es un trastorno neurológico que se caracteriza por la aparición de una sensación molesta, aunque no dolorosa, en las piernas. Esta sensación provoca la necesidad de mover las piernas para aliviarlas. Entre las características de este síndrome, destaca que los síntomas pueden presentarse o intensificarse con el reposo, especialmente por la noche, cuando el paciente está en la cama.

La causa más frecuente del SPI es idiopática, es decir, sin una causa identificable. Sin embargo, diferentes investigaciones apuntan a un descenso en los niveles de dopamina, el neurotransmisor implicado en la coordinación del movimiento, como uno de los mecanismos subyacentes del trastorno.

En otros casos, el SPI aparece como consecuencia de otras condiciones como una lesión de nervios periféricos, déficit de hierro o aumento de ácido úrico en sangre. Además, también hay que reseñar que hay una relación con la genética: al menos un tercio de los pacientes tiene antecedentes familiares del trastorno.

 

Los tratamientos médicos establecidos

 

Hasta hace poco, la primera recomendación de los médicos era el uso de los denominados fármacos dopaminérgicos, entre los que se encuentran medicamentos como ropinirol, rotigotina, pramipexol o levodopa. Estos actúan directamente sobre el mecanismo de déficit dopaminérgico asociado al trastorno.

Si la respuesta no es suficiente, se recurre a fármacos antiepilépticos como la gabapentina, la pregabalina, el topiramato o la carbamazepina, que actúan sobre la excitabilidad neurológica que puede estar detrás de los síntomas del síndrome de piernas cansadas.En casos más severos y resistentes, algunos especialistas recurren a fármacos opiáceos como la oxicodona, siempre bajo supervisión médica estricta y como última opción.

 

Alternativas complementarias para el bienestar

 

El tratamiento farmacológico es eficaz para muchos pacientes, pero no todos responden igual, y algunos buscan alternativas complementarias que ayuden a reducir la tensión muscular, mejorar la relajación antes de dormir y contribuir a un descanso sin depender exclusivamente de la medicación.

Para ellos, el cannabidiol (CBD) ha ganado popularidad en los últimos años como compuesto con propiedades relajantes. En España, estos productos están autorizados y su uso puede contribuir a la relajación y al alivio de tensiones musculares, dos factores que, en el caso del SPI, tienen un impacto directo sobre la calidad del descanso.

En concreto, el CBD actúa como un modulador alostérico negativo del receptor D2, lo que ayuda a regular la liberación de dopamina sin causar la hiperestimulación que puede llevar a la aumentación, un fenómeno donde los síntomas empeoran con el uso crónico de fármacos dopaminérgicos. Además, el cannabidiol también activa los receptores vanilloides (TRPV1), "apagando" las sensaciones desagradables asociadas con el SPI, como el hormigueo o las contracciones involuntarias de las piernas.

Desde el punto de vista de la ansiedad, también bloquea la enzima FAAH, lo que eleva los niveles de anandamida, un endocannabinoide que promueve el bienestar al reducir la ansiedad que muchos pacientes sufren al intentar dormir.

Para las personas que padecen el síndrome de piernas cansadas y quieren explorar esta opción, pueden comprar CBD en oferta en el portal CBDacasa, una tienda online especializada donde todos los productos a la venta están certificados por laboratorio independiente y disponibles en formato orgánico y BIO.

Son varios los beneficios que el uso de CBD generan para el síndrome de piernas inquietas como, por ejemplo, menos efectos secundarios que cuando se utilizan fármacos. En concreto, se estima que el CBD tiene una tasa de efectos secundarios graves inferior al 1%, en comparación con casi el 20% de los fármacos tradicionales para el SPI.

Por ello, la toma de CBD sería una forma potencial de abordar los síntomas del Síndrome de Piernas Inquietas de manera más natural y posiblemente con menos efectos adversos, tal y como sugiere la investigación NCT07224932, que busca confirmar la eficacia y seguridad del uso del extracto botánico denominado BRC-002, que es una formulación derivada del CBD convencional.