"The Mystery Man" la exposición que muestra una representación hiperrealista del cuerpo de Jesús de Nazaret en Salamanca

Será la única parada en España de esta exposición que, tras un intenso estudio de los textos, crea una representación hiperrealista desde el punto de vista forense de Jesús

10 de Diciembre de 2022
Actualizado: 14 de Diciembre de 2022 a las 13:43
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Ponerle piel a la Sábana Santa
Ponerle piel a la Sábana Santa
Será la única parada en España de esta exposición que, tras un intenso estudio de los textos, crea una representación hiperrealista desde el punto de vista forense de Jesús



Un hervidero de emociones recorre a un grupo de monjas de clausura. Unas se impresionan, otras se sorprenden y algunas se arrodillan para rezar. Pero todas, entre curiosas y conmovidas, se acercan a un rostro que las eleva en su vida de contemplación. Pertenecientes al convento de las Madres Agustinas Recoletas de Salamanca, con un estilo de vida contemplativo y de clausura, salieron después de mucho tiempo de su casa para vivir una experiencia que refuerza su vocación.

En una sala de paredes blancas, bajo las bóvedas estrelladas del trascoro de la Catedral Nueva de la ciudad del Tormes, un goteo constante de personas se enfrenta cara a cara a la figura de Jesús de Nazaret. Fornido, de raza caucásica, con 1,78 metros de altura y 75 kilos de peso. Así era el cuerpo del hombre que recibió 250 golpes y 150 latigazos y fue crucificado, y que ahora se torna ahora en una representación hiperrealística y volumétrica del hombre que escondía la Sábana Santa.

La exposición The Mystery Man no es solo una figura. “Es un concepto, es un hombre, contado para que todas las personas pudieran entender la historia; y documentar la historia de la Sábana Santa para entender lo que estás viendo”, explica a Ical el director artístico de la muestra, Álvaro Blanco. El concepto, que se ha mostrado por primera vez en Salamanca y que peregrinará después por los cinco continentes, pone piel a la sarga de lino tejida en espiga de 430 por 110 centímetros que se conserva en Turín, una reliquia del cristianismo que atribuye haber envuelto el cuerpo de Jesucristo tras su muerte.



Hace más de 15 años que Blanco comenzó con el estudio de la Síndone. Dedicado a hacer audioguías, cayó en sus manos una sobre la Catedral de Oviedo, que trataba sobre el Santo Sudario que supuestamente habría cubierto el rostro de Jesús y coincidía con la Sábana Santa de Turín. Fue entonces cuando se sumergió en esta investigación, que también le llevó a hacer la exposición más grande del mundo sobre esta tela, que presentó en Málaga en 2012.

“Desde el minuto uno quise hacer una figura hiperrealista, pero faltaban datos, experiencia y camino”, afirma el comisario. Y junto a un equipo de trabajo y comprendiendo toda la información, es cuando el creador concibe el concepto de The Mystery Man. Una idea que va más allá de una sola escultura. Gracias a la extracción de la sangre de la Síndone, pudieron establecer las medidas estimadas, antropológicamente hablando, de lo que sería el cuerpo de un hombre.



Una representación hiperrealista desde el punto de vista forense

“Siempre digo que, para hacer la Sábana Santa desde un punto de vista forense, solo habría la posibilidad de agarrar a un hombre y hacerle todo lo que describe la tela. Entonces tendrías la Sábana Santa desde un punto de vista médico. ¿Pero cómo consigues quitar el cuerpo sin dejar borrones de manchas y de sangre?”, se pregunta Álvaro Blanco.

Junto a su equipo, buscaron hacer “una figura tremendamente forense” y trasladar todos los datos de lo que sucedió bajo el Sudario a un cuerpo de látex, ayudados por el uso del negativo para extraer toda la información que guarda la Sábana. Con ello, cuenta que “estábamos ante una figura que transmitía una fuerza humana y que nos cuenta esa historia como nunca nos habían contado antes”. Un cara a cara, “su piel frente a la nuestra”, que genera un impacto en las personas que se acercan a conocer esta obra. “Fuera del debate, se trata de entender que el hombre que está ahí sufrió todo esto. Y que evidentemente corresponde con la historia de Jesús de Nazaret”, argumenta Blanco.

El cuerpo de látex refleja todos los detalles que recoge el Sudario que le envolvió tras su fallecimiento. Cubierto por cientos de heridas que reflejan la brutalidad previa a su muerte, estas fueron producidas sobre un cuerpo totalmente liso, una vez terminado en la silicona, para agrandar esa sensación de realismo. “El pelo fue espectacular”, recuerda el comisario. “En el caso de Jesús tenemos esa interpretación de pelo liso porque es un pelo encharcado en sangre y sudor, y este cuerpo tendría que estar muy lleno de sangre”, explica.

Después de ser representado a lo largo de la historia en infinidad de imágenes en función del arte que mandaba en cada momento, la figura supone la primera representación hiperrealista en la que se pone piel al cuerpo de Jesús de Nazaret. “El hiperrealismo, a diferencia de otras artes, funciona cuando te acercas. Cuando lo iluminas se vuelve más real”, concreta. E, iluminando el cuerpo con la linterna de su teléfono, muestra a Ical cada poro, marca, herida, vello y detalle de una figura que parece volverse real.



Mezcla entre arte y realidad

Con el objetivo último de la realidad, la historia de The Mystery Man demuestra que de una imagen carente de arte puede nacer una obra artística. Más allá de esta figura, la exposición está formada por seis salas que recogen una serie de piezas que corresponden a los elementos de la pasión de Jesús de Nazaret, desde un punto de vista arqueológico, científico y artístico. Además de una sala forense, donde detallan estudios médicos de la Sábana Santa, o un espacio inmersivo destinado a recorrer la iconografía, pintura y la historia de Jesús.

“Tardé muchos años en documentar la exposición”, cuenta su creador, que incide en que el conjunto de la muestra requiere de documentar la historia “para que llegues aquí y entiendas lo que estás viendo”. “La Sábana Santa pide más visos de ser auténtica que otras representaciones que ha habido de Jesús, nos habla de una realidad que a medida que han ido pasando los años se ha ido demostrando”, afirma Blanco.

Inaugurada en Salamanca, ciudad natal del autor, desde su apertura el pasado mes de octubre ha acogido a cerca de 18.000 visitantes. Gracias a este buen recibimiento, desde la organización han decidido prorrogar la exposición hasta el próximo 15 de marzo en la que es la única sede prevista en España en los próximos años. Después, comenzará un recorrido por los cinco continentes.

Ante éxito de la muestra, el autor afirma que para él “está siendo un regalo, algo que yo doy y luego me devuelven”. En esta sala blanca, carente de movimiento artístico, las emociones, impresiones y estados de shock se suceden para todo aquel que lo visita. Porque, en realidad, más allá de una figura, se encuentran el artista y su obra. Y, como sentencia Álvaro Blanco: “La Sábana Santa es un cuadro en el que el artista que lo crea usa su cuerpo y su sangre para pintarlo. Esta es su obra”.